Warning: array_shift() expects parameter 1 to be array, boolean given in /htdocs/public/www/config/ecran_securite.php on line 283 Géminis Papeles de Salud - Gilles-Éric Séralini: Pesticidas, transgénicos y enfermedades crónicas “occidentales”

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Cáncer, enfermedades hormonales, metabólicas, inmunitarias, nerviosas y reproductivas no se explican por virus o bacterias ni se deben a problemas hereditarios

Gilles-Éric Séralini: Pesticidas, transgénicos y enfermedades crónicas “occidentales”

El Boletín de Economía Solidaria 44, de 1 de setiembre de 2009, recoge una entrevista con el Dr. Gilles-Éric Séralini, catedrático de Biología Molecular en la Universidad de Caen (Normandía) y director del Comité de Recherche et d´Information Indépendantes sur le Génie Génétique-Criigen/Comité de Investigación e Información sobre Ingeniería Genética, especialista en toxicidad de variedades transgénicas y herbicidas que durante 9 años evaluó para el Gobierno francés sus efectos en la salud y que es, en la actualidad, consultor de la Unión Europea sobre transgénicos. El 5 de julio de 2009 XL Semanal publica otra entrevista con Gilles Séralini, autoridad incuestionable respecto a las repercusiones en la salud humana y ambiental del uso y difusión de los OGM, a los que atribuye un relevante papel ---por la ingestión de productos químicos con los alimentos, el agua y el aire--- en las enfermedades crónicas que inundan a los denominados países desarrollados. Asegura que los pesticidas y restantes agentes químicos que los transgénicos contienen, a largo plazo impiden el adecuado funcionamiento de los órganos y las células. «Roundup», el pesticida más utilizado en el planeta, directamente mata las células humanas. Curiosamente, las 8 mayores compañías farmacéuticas son las 8 mayores compañías productoras de pesticidas y de transgénicos, «Monsanto» dispone del 80% de la biotecnología mundial; la agricultura industrializada no es rentable, está sostenida por fondos públicos, y los agricultores no sobrevivirían sin las ayudas gubernamentales. Hace 15 años la ONU dijo que con 50 billones de dólares se terminaba el hambre en el mundo, pero no se encontró el dinero; y sin embargo, recientemente, en 3 meses los países industrializados encontraron el doble de esa cantidad para ’alimentar’ a bancos y grandes compañías multinacionales.

Gilles-Éric Séralini: Pesticidas, transgénicos y enfermedades crónicas “occidentales”

Entrevista al Dr. Gilles-Éric Séralini, experto de la Comisión Europea en transgénicos

- "Tengo 49 años. Nací en Argelia y vivo en Caen (Francia), donde soy catedrático de Biología Molecular. Estoy casado y tengo dos hijos. Me preocupan el medio ambiente y la salud a largo plazo, soy especialista en toxicidad de variedades transgénicas y herbicidas. Soy cristiano".

- ¿Es usted un radical de lo natural?

- "En absoluto, pero mi profesión es la investigación en biología molecular, cómo se hacen los organismos genéticamente modificados (OGM) y qué efectos tienen en la salud cuando los ingerimos".

- ¿Y?

- "Sabemos que el cáncer, las enfermedades hormonales, metabólicas, inmunitarias, nerviosas y reproductivas están relacionadas con los agentes químicos que contienen" [1].

- ¿Cuántos tipos de transgénicos hay?.

- "Soja, maíz, algodón y colza. Las semillas llevan incorporado el veneno para los insectos. Las de maíz y soja contienen Roundup, el mayor herbicida del mundo".

- ¿Hay muchos alimentos que contengan soja o maíz?.

- "Sí, todos los que contienen por ejemplo azúcar de maíz (sodas, bebidas de cola, pastelería, salsas, bombones, caramelos, chocolate ...). Y los animales que nos comemos que han sido alimentados con maíz transgénico (pollo, vaca, conejo, cerdo, leche, huevos ...)".

- ¿En qué dosis son peligrosos?.

- "No lo sabemos, porque no se han hecho los test adecuados; sólo sabemos que nos hacen daño a largo plazo. En general, impiden que los órganos y las células funcionen bien".

- Pero se han hecho test con ratas.

- "Sí, pero los resultados son confidenciales".

- ¡Pero qué dice!.

- "Anormal, ¿verdad? ... Hay que pedir a los gobiernos de Europa" [2] "que hagan públicos estos análisis; y, cuando lo hagan, muchos debates ya no tendrán sentido porque serán evidentes los efectos de los OGM. Yo soy uno de los cuatro expertos que han trabajado para la Unión Europea en el conflicto que se debate en el marco de la Organización Mundial del Comercio entre Estados Unidos y Europa para etiquetar los OGM".

- ¿Europa es reticente a los OGM?

- "La UE ha pedido los resultados de las pruebas a las compañías para aceptar o no la comercialización de estos productos, pero las compañías dicen que son confidenciales, cuando según la ley de la UE deberían ser públicos. Ya hemos ganado algún juicio contra Monsanto demostrando los efectos nocivos de los OGM que pudimos analizar".

- Cuénteme.

- "Para saber si los OGM son tóxicos, se hacen los mismos test en todo el planeta; se les da a las ratas dos dosis de maíz transgénico durante tres meses y se les hacen dos análisis de sangre, a las cinco semanas y a los tres meses. Los resultados fueron: aumento de grasa en sangre (del 20% al 40%), de azúcar (10%), desajustes urinarios, problemas de riñones y de hígado, precisamente los órganos de desintoxicación".

- Suena fatal.

- "En España hay 100.000 hectáreas dedicadas al cultivo de maíz transgénico (casi todo en Catalunya), es la puerta de entrada de los OGM a Europa". [3].

- Usted también ha realizado investigaciones recientemente.

- "Sí, sobre los efectos del Roundup (el mayor pesticida del mundo, utilizado en tres cuartos de los transgénicos) en células humanas: directamente las mata".

- Eso es grave.

- "Los expertos pedimos dos años de test sobre animales en laboratorio, tal como se hace con los medicamentos; pero entonces los OGM no son rentables. Hay un gran combate político y económico sobre este tema, y hay que decírselo a la gente: no nos permiten ver esos análisis de sangre ni conseguimos hacer el test más allá de tres meses. Esto es un escándalo escondido por las grandes compañías".

- ¿Tan poderosas son estas empresas que los gobiernos no pueden detenerlas?.

- "Es el mayor desafío financiero que jamás ha existido. Hay cuatro plantas que alimentan al mundo a nivel intensivo: soja, maíz, arroz y trigo. Las compañías registran patentes sobre las plantas de estos alimentos gracias a los OGM. Quien tenga las patentes y cobre royaltis cada vez que alguien las coma o cultive en el planeta será el rey del mundo; por eso las grandes empresas farmacéuticas han empezado a hacer OGM".

- Qué miedo.

- "Las ocho mayores compañías farmacéuticas son las ocho mayores compañías de pesticidas y de OGM. Monsanto tiene el 80% de la biotecnología del mundo".

- ¿Y por qué lo permiten los gobiernos?.

- "Hace quince años, todos los gobiernos de los países industrializados apostaron en el desarrollo de la industria de la biotecnología, donde se ha invertido mucho dinero público. Los gobiernos saben que hay problemas con los OGM, pero si consiguen y publican los resultados de los análisis, resultará que todo lo autorizado hasta el momento ha sido un error de graves consecuencias".

- ... Lo que hundiría a cualquier gobierno.

- "Exacto. Aun así, jamás un OGM ha sido autorizado por los ministros de Medio Ambiente de Europa".

- ¿Por qué los científicos no presionan?.

- "Ni siquiera uno de cada 10.000 tiene acceso a los datos. Yo hace nueve años que leo todos los informes europeos y americanos de controles sanitarios de OGM, y los únicos que hacen test son las propias compañías".

- Usted los hace.

- "Pocos, son carísimos. Se debería exigir a las compañías que los análisis los realizaran universidades públicas en lugar de las empresas privadas a sueldo de las compañías".

Información secreta

Ha venido invitado por la plataforma Som lo que Sembrem y dice que urge presionar a los gobiernos a que exijan a las compañías productoras de transgénicos que se hagan públicos los estudios de los efectos que estos alimentos tienen en la salud: "No es posible alimentar al mundo con un producto que sólo se ha probado tres meses en ratas y cuyos análisis de sangre son secretos". ¿Tiene autoridad o es un loco de lo natural? ... Preside el consejo científico del Comité de Recherche et d´Information Indépendantes sur le Génie Génétique (Criigen). Durante nueve años trabajó para el Gobierno francés evaluando los efectos de los transgénicos en la salud. Ahora lo hace para la Comisión Europea.

- Fuente: La Vanguardia (Ima Sanchís) Publicado el 8 de abril de 2009.

- Fuente Portal de Economía Solidaria (21-08-2009)



(12 de setiembre de 2009)

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Notas

[1Entrevista a Gilles-Éric Séralini, biólogo molecular: "El cáncer y la infertilidad están relacionados con los productos químicos que ingerimos con la comida" (XL Semanal, 05-07-2009)

Es uno de los mayores expertos en transgénicos y asesor de la Unión Europea sobre el tema. Es también una pesadilla para la industria por exigir que se hagan con ellos las mismas pruebas que con los fármacos. En su laboratorio de Caen, Francia, nos explica por qué deberíamos prestar más atención a lo que comemos.

En 1980, la Corte Suprema de Estados Unidos aprobó por cinco votos contra cuatro el derecho a patentar «un microorganismo vivo hecho por el ser humano». La decisión respondía a una solicitud de «General Electric» para explotar comercialmente una bacteria y abrió la puerta a una de las mayores revoluciones alimentarias y económicas de todos los tiempos: la patente de semillas. De hecho, sentó las bases para que ocho corporaciones de la industria farmacéutica y química iniciasen la conquista del suministro mundial de alimentos. Al margen de las consideraciones éticas sobre la manipulación de la naturaleza, esta actividad plantea una cuestión de salud. Y aquí es donde ‘desembarca’ el biólogo molecular Gilles-Eric Séralini, 49 años y director del Comité de Investigación e Información sobre Ingeniería Genética (Criigen). Nos recibe en la Universidad de Caen, Normandía, donde es profesor. Sus estudios sobre OMG (organismos modificados genéticamente) vienen avalados por las tres revistas científicas más prestigiosas de Estados Unidos que los han publicado y por ser uno de los cuatro consultores de la Unión Europea sobre transgénicos. Habla en un tono didáctico, de maestro, pero también con la vehemencia de quien está acostumbrado a las críticas. Empieza la clase.

- XLSemanal. Por ubicarnos: si yo le digo que acabo de desayunar café con leche, tostadas, jamon de york y fruta, ¿he comido ya algún alimento transgénico?

- Gilles Séralini. "No directamente. En Europa, hasta ahora, se han evitado los transgénicos en la comida humana. El OMG más extendido es la soja importada del continente americano (especialmente de Estados Unidos, Argentina y Brasil) para alimentar el ganado: terneros, cerdos y pollos. No es que el jamón o la leche sean transgénicos, sino que los animales de donde salen son alimentados con pienso transgénico. La soja representa el 65 por ciento de los cultivos transgénicos (y me gustaría aclarar que no tiene nada que ver con la soja de los restaurantes chinos) y, además de para pienso, se usa para hacer lecitina, un emulgente de las grasas que se encuentra en el 80 por ciento de la comida ‘industrial’, como la bollería, las salsas, las harinas … Luego está el maíz, que sirve para alimentar animales y para extraer un azúcar que puede ser utilizado como edulcorante en bebidas gaseosas. Es decir, estamos ingiriendo residuos de transgénicos".

- XL. Visto así, parece que es un peligro menor, que nos afecta ‘relativamente’ …

- G.S. "Pues no es así. Todo lo contrario. Mire, es la primera vez en la historia de la humanidad que somos capaces de modificar el patrimonio hereditario, genético, de las especies vivas. Y esto se ha producido en un escenario industrial a una velocidad industrial. El problema con los transgénicos y la razón de que no sea un mal menor es que el salto que se ha dado del laboratorio al supermercado se ha hecho sin los plazos ni las pruebas adecuadas".

- XL. ¿Pero se puede afirmar que los transgénicos son un riesgo para la salud?

- G.S. "Yo creo que sí y voy a explicarle por qué, pero la pregunta no es si son un riesgo, sino ¿por qué se modifican las semillas?, ¿por qué hacemos soja transgénica?. Y la respuesta es que se modifican para contener pesticidas".

- XL. Querrá decir para resistir a los pesticidas.

- G.S. "No. Digo «para contener pesticidas». Está probado que los pesticidas son malos para la salud porque inhiben la comunicación entre las células y pueden provocar enfermedades nerviosas y hormonales. Entonces, ¿por qué los transgénicos son diseñados para contenerlos? Porque lo que buscan es absorberlo sin morir o, incluso, fabricar ellas mismas el pesticida. El 80 por ciento de los transgénicos se hacen para absorber un herbicida en concreto, el Roundup, que fabrica Monsanto, que a su vez es el mayor productor mundial de OMG".

- XL. ¿Qué riesgos para la salud derivados de los pesticidas están demostrados?.

- G.S. "Depende de la cantidad de pesticida que ingiera el organismo. No se trata de un infarto ni de un virus que te hace enfermar en 15 días. Es un riesgo a largo plazo. Nosotros hemos probado que los residuos de pesticidas pueden matar células embrionarias humanas y si sobreviven, disminuye la cantidad de hormonas sexuales que fabrican. Todos los países desarrollados están llenos de las llamadas ’enfermedades crónicas’: nerviosas; de la sangre, como leucemias; reproductivas y sexuales, como el cáncer de próstata y de mama, esterilidad, descenso en la calidad y cantidad de esperma; enfermedades de carácter inmume, como las alergias … y no es porque ahora se detecten mejor. Esto no se explica por virus o bacterias, no se debe a problemas hereditarios (sólo un cinco por ciento del cáncer de mama tiene relación hereditaria). Se debe en su mayoría al medio ambiente. Y, ahí, los productos químicos son determinantes. Así que si los transgénicos están diseñados para absorber químicos, algo tendrán que ver con esas enfermedades".

- XL. ¿Afirma usted que el aumento del cáncer de mama, de la infertilidad y de las alergias está relacionado con los productos químicos que ingerimos a través de la comida?.

- G.S. "Sí, por supuesto. En la comida, el agua y el aire … Hay muchos químicos en la atmósfera, pero, si además comemos algo que contiene un pesticida, aumentamos el efecto. No digo que los pesticidas sean la única explicación, pero estoy seguro de que los químicos están relacionados con el cáncer de pecho y la infertilidad. Ahora bien, es un efecto a largo plazo. Es importante entender esto. No estamos habituados a luchar contra los químicos. La Organización Mundial de la Salud y las autoridades esperan una epidemia y esto no funciona así".

- XL. Pero es comprensible que necesiten pruebas ...

- G.S. "Hay pruebas. Está probado que el Roundup es tóxico en células embrionarias, lo hemos demostrado en el laboratorio, y lo que decimos es que hay que seguir probando: primero, en animales de laboratorio; luego, en los de granja, y más tarde, en humanos, como con cualquier fármaco. La industria ha admitido que no se ha hecho ningún test sanguíneo de más de tres meses para comprobar cómo afectan los transgénicos a los animales. Esto es un crimen porque todas las enfermedades crónicas aparecen después de ese periodo. Cuando se prueba un fármaco, antes de dárselo a los pacientes, se exige que esa droga se administre a ratas en laboratorios durante dos años, lo que representa su ciclo vital total".

- XL. ¿Nadie ha hecho en ningún país pruebas con los transgénicos similares a las de un fármaco?.

- G.S. "No sólo no se han hecho, sino que no quieren que se hagan. Sólo lo han hecho con ratas durante tres meses y los resultados se declararon secretos por todas las industrias y todos los gobiernos. Es un gran escándalo".

- XL. Pero suena tan ‘escandaloso’ que resulta extraño, casi una de esas teorías de la conspiración. ¿Por qué `todos´ aceptan esa falta de análisis y ese secretismo?.

- G.S. "Pregúnteselo a los ministros de Agricultura y de Sanidad de su país. Pídales los análisis de sangre hechos en ratas con el MON-810, el maíz transgénico que ustedes cultivan y que produce un insecticida. Insisto, que lo produce, no que lo resiste. Yo no he visto esos resultados, pero sí los del MON-863 [el número varía según la toxina, son ligeramente diferentes], y no son muy positivos …".

- XL. ¿Qué decían esos análisis?.

- G.S. "Un aumento del 20 al 40 por ciento de triglicéridos, grasa, en la sangre de las hembras; un diez por ciento de aumento del azúcar; un siete por ciento de aumento de peso del hígado; del tres al cinco por ciento de aumento de peso corporal y disfunciones en los riñones. Y para los machos, alteraciones en los parámetros del hígado y del riñón, aunque ligeramente inferiores. Éstos son claros signos de toxicidad. Vale, la enfermedad todavía no está ahí. No podemos decir que es diabetes, pero es un perfil prediabético. Si alguien va a su médico con estos datos, le diría que ingresase en el hospital para hacerse más pruebas y saber exactamente qué tiene, porque apunta mal ... Así que pedimos más tiempo. No se nos permitió".

- XL. ¿Qué explicación da el fabricante?.

- G.S. "En primer lugar, se resistieron por todos los medios a que los estudios se hicieran públicos. Y cuando lo logramos, dijeron que ellos ya habían reparado en los efectos en las ratas, por supuesto, ya que ellos hicieron los estudios, pero pensaron que no era importante porque los efectos no son iguales en machos que en hembras. ¿Le parece eso una razón?".

- XL. ¿Por qué no hace usted, el Criigen, los tests?.

- G.S. "Porque necesito dos millones de euros para empezar. Las pruebas científicas bien hechas son muy caras. Colocar un nuevo fármaco en el mercado pasa por unas pruebas que cuestan unos 150 millones de euros".

- XL. Admitamos que hay un riesgo en los transgénicos, pero también en los teléfonos móviles, en la tecnología láser, en la cirugía estética ...

- G.S. "¡Pero por lo menos ves los beneficios!. No hay beneficio en los transgénicos. ¿Cuál es?".

- XL. Parece evidente: cereales más fuertes y en mayor cantidad, con menos trabajo para los agricultores, que ganan más dinero y alimentarán a más gente.

- G.S. "Ése es un argumento estúpido, créame. Las patentes de las semillas sólo llevarán hambre al mundo. En primer lugar, los transgénicos no alimentan a los pobres, sino el estómago de los cerdos. Segundo, las semillas patentadas pertenecen a compañías que ya, hoy, no dejan sus patentes para luchar contra la malaria o el sida en los países pobres. ¿Por qué iban a cederlas para alimentarlos si no las dejan para algo que los está matando?. Son farmacéuticas reconvertidas en industria alimentaria. Y, en tercer lugar, nosotros comemos en todo el planeta sólo cuatro plantas: trigo, arroz, soja y maíz. Hay 30.000 plantas conocidas y comestibles en el planeta y sólo nos alimentamos de cuatro. ¿No le parece anormal?".

- XL. Sin duda es curioso, pero es posible que tenga que ver con que cada vez hay más bocas que alimentar y esas cuatro plantas son las más productivas.

- G.S. "No. Es el resultado de haber industrializado la agricultura. Lo que deberíamos hacer es potenciar la agricultura local, comer 30 plantas en vez de cuatro. La cuestión no es hacer transgénicos con pesticidas porque no están hechos para hacer más plantas, sino para hacer más negocio con los pesticidas. La forma de alimentar a más gente es diversificar los cultivos y comer menos carne".

- XL. Pero reconocerá que en los años 40 la introducción de técnicas de explotación modernas, el monocultivo y la selección genética, la llamada `Revolución Verde´ ayudaron al desarrollo y al Tercer Mundo.

- G.S. "No. Hay mucha gente hambrienta en el mundo y ya hubo esa `revolución verde´, cuyo resultado fue que los países industrializados tuvieran más carne para comer. Lo cual, recién terminada la Segunda Guerra Mundial, estuvo bien, estoy de acuerdo. Pero ya no. Comer carne dos veces al día es malo. Hay estadísticas en 65 países que prueban que el cáncer de mama y el de intestino están relacionados con el consumo de grasa animal. Dentro de un animal hay más pesticidas que en un campo de maíz o de soja, porque se necesitan muchos campos para alimentar a una vaca; es una concentración de pesticidas".

- XL. Usted promueve lo ‘natural’, pero quizá la producción biológica es un lujo que no podemos permitirnos.

- G.S. "La producción natural ha alimentado al mundo durante miles de años y sin ayuda del Gobierno. Porque, déjeme decirle una cosa, la agricultura industrializada no es rentable. Está sostenida por fondos públicos. Los agricultores no sobrevivirían sin las ayudas gubernamentales".

- XL. Pero los transgénicos podrían beneficiar a la agricultura en África, en zonas donde los cultivos son difíciles.

- G.S. "No usemos a los pobres como excusa. La ONU dijo hace 15 años que con 50 billones de dólares se acabaría con el hambre en el mundo y no encontraron el dinero. En tres meses, todos los países industrializados han encontrado el doble de esa cantidad para ‘alimentar’ a los bancos y las grandes compañías. Durante los últimos 30 años se ha puesto en el mercado una gran cantidad de productos químicos y transgénicos sin testar, convenientemente amparados en la confidencialidad de las empresas y sus negocios. Prima el beneficio económico sobre la salud a largo plazo de la gente".

- XL. Algún tipo de control habrá, ¿no?.

- G.S. "¡No hay ningún control!. ¿Por qué cree que hay esta crisis financiera?. Porque no hay transparencia. Y si no la hay en las finanzas, ¿cree que la hay en la alimentación?".

- XL. ¿Vamos a tener un caso Madoff en la industria alimentaria?.

- G.S. "Y será mucho más importante porque la comida es vital, afecta a nuestra vida diaria".

- XL. ¿Quien controle las semillas controlará el mundo?.

- G.S. "Por supuesto. Es el mayor objetivo financiero del mundo. Hay sólo ocho compañías haciendo patentes de semillas. O para ser más precisos, patentando genes artificiales en semillas. Es sutil. No se pueden patentar las semillas, se pueden patentar los genes introducidos en ellas. Y si usas la semilla, tienes que pagar a la compañía que tiene la patente. Y como sólo tienes cuatro plantas para alimentar el mundo ... La soja y el maíz ya son transgénicos y quieren hacer lo mismo con el trigo y el arroz".

- XL. Entiendo, además, que las semillas transgénicas se pueden expandir sin que lo puedas evitar por el viento, los insectos ... ¿Hay alguna forma de controlar esto?.

- G.S. "No, no la hay. Cuando en un territorio hay un diez por ciento de campo cultivado con transgénicos, ya no lo puedes detener. Una vez que sueltas algo en el medio ambiente, por definición no puedes confinarlo. No puedes poner puertas al campo. Y no son sólo los insectos. Es suficiente con que se mezclen las semillas en los silos, con la maquinaria … Por eso es muy importante no hacer farmacia en el campo. Es incontrolable".

- XL. Suena pesimista ...

- G.S. "Pues no lo soy. Y le diré por qué. En 1996, todas las compañías nos decían a los científicos en los congresos que, hiciésemos lo que hiciésemos, en 2000 tendríamos la mitad de los campos en Europa cultivados con transgénicos. Estamos en 2009 y tenemos el 0,05 por ciento con OMG. Esto, de momento, ya lo llevan perdido".

- XL. ¿Han intentado sobornarle alguna vez para que deje de criticar los transgénicos?.

- G.S. "¿Puedo pasar de esta pregunta?".

- XL. Después de lo que ha dicho, yo creo que no.

- G.S. "Digamos que me iría mejor si respaldase los transgénicos, pero no podría dormir tranquilo. Cuando digo lo que digo, recibo llamadas de mi universidad o del Gobierno que me recuerdan lo que ya sé: que si quiero ir a los congresos y tener fondos para investigar, es mejor trabajar con la industria. Así que siempre hay presiones. Pero no quiero dar la impresión equivocada. No estoy en contra de la ingeniería genética. Se pueden hacer grandes cosas con ella. La mayoría de los científicos piensa en desarrollo, no en negocio. Pero me temo que lo que está sucediendo con las semillas es la conclusión natural del mundo liberal: patentar la vida. Al final, todo pertenece a alguien".

Ana Tagarro Fuente: XL Semanal.

[2Trece países piden más libertad para cultivar transgénicos (29-06-2009)

Doce países de la Unión Europea (UE) apoyaron hoy la propuesta de Austria de dar más independencia a los estados miembros para decidir sobre el cultivo de organismos genéticamente modificados (OGM), mientras que España se opuso.

(Fuente: Ecoalimenta)

Los ministros europeos de Medio Ambiente, reunidos en Luxemburgo, abordaron hoy la petición y la Comisión Europea (CE) aseguró que realizará un análisis y estudiará presentar una propuesta.

La delegación española alegó que permitir que cada país decida de manera individual sobre el cultivo podría perjudicar el mercado interno, informaron fuentes comunitarias.

El ejecutivo comunitario también señaló que la medida podría plantear problemas en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y añadió que tendrá que analizar la cuestión en profundidad.

Francia apoyó la propuesta austríaca parcialmente y consideró que los estados deben poder decidir, pero que también se necesita una coordinación a escala comunitaria de las decisiones.

Reino Unido, por su parte, a pesar de que es favorable al cultivo de OGM, reconoció que actuar en el sentido que propone Austria sería más honesto que mantener el sistema actual.

El ejecutivo comunitario ya elabora un informe al respecto a raíz de la petición de Holanda el pasado 2 de marzo de que se remodele la legislación.

El documento presentado al Consejo por Austria ---y suscrito por Holanda, Luxemburgo, Irlanda, Grecia, Polonia, Hungría, Letonia, Lituania, Eslovenia, Bulgaria, Chipre y Malta--- denuncia la "situación insatisfactoria" y la "actitud negativa" de parte de la población de los Veintisiete con respecto a los OGM. Fuente Fundación Ecología y Desarrollo.

[3España, paraíso europeo de los transgénicos (08-06-2009)

De las 100.000 hectáreas de cultivos transgénicos que hay en Europa, 80.000 se cultivan en nuestro país.

Asociaciones científico-empresariales como «Asebio» y diversas instituciones españolas aplauden su utilización y lo califican de tecnología avanzada. Sin embargo, desde las organizaciones ecologistas se critica que la mayor parte de terrenos dedicados a este tipo de productos estén ubicados en nuestro país.

Los organismos genéticamente modificados («OGM») son todos aquellos (plantas, animales y bacterias) cuyo genoma es manipulado, la mayoría de las veces con la introducción de genes de otras especies, para mejorar sus condiciones naturales. Así se consigue por ejemplo la resistencia a plagas, el crecimiento en condiciones medioambientales hostiles o la maduración retardada, entre otras.

No obstante, a pesar de estas aparentes ventajas, países como Alemania, Rumanía, Italia, Polonia, Francia, Grecia, Austria y Hungría han ampliado su moratoria al maíz «MON-810», principal cultivo transgénico en territorio ibérico.

La comercialización de este tipo de maíz fue aprobado por la Unión Europea en 1998, de acuerdo con una antigua normativa. La modificación de dicha legislación, considerada inadecuada originó que los estados pudieran acogerse a una moratoria para no plantar maíz de este tipo. Ya en 2003 entró en vigor una nueva directiva europea, más rigurosa y que exige una evaluación a largo plazo de las repercusiones de los OMG, según datos aportados por Ecologistas en Acción.

La razón de que en nuestro país si se acepte la siembra del «MON-810», según Emilio Muñoz, investigador jubilado del CSIC y miembro de «Asebio. Asociación Española de Empresas de Biotecnología», reside en que este tipo de maíz está más regulado que un maíz que no es transgénico. Muñoz admite que la agricultura siempre ha sido una actividad depredadora, aunque destaca que en este caso «aporta beneficios a los agricultores». «Se trata de una tecnología contrastada, regulada y muy avanzada», explica. A su favor cita dos ejemplos: el hecho de que prácticamente el 80% de la soja producida en el mundo ya es transgénica y el que el presidente de Brasil, Lula da Silva, acabara aceptando los transgénicos porque eran beneficiosos para sus agricultores.

Sin embargo, en Greenpeace no están de acuerdo con estas explicaciones. Para la organización ecologista la respuesta a por qué España cultiva estos productos está en que Monsanto (dedicada a este negocio) y las multinaciones están presentes en el Gobierno.

Y van más allá: "Es un tema político, de mafia política" , añaden. "El hecho de que la actual ministra de Ciencia e Innovación fuera presidenta de Asebio, demuestra que en el Gobierno de Zapatero hay intereses en la materia", sentencian.

Carlos Vicente, director de Biotecnología de «Monsanto», niega un interés oculto de las multinaciones y asegura que son una compañía privada y que no intervienen en cuestiones de carácter político.

También discrepa de la opinión de los ecologistas y asegura que el «MON-810» «no es en absoluto perjudicial. No hay ninguna razón de índole científica para prohibirlo». Vicente explica que la «EFSA. Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea» ha ratificado de manera reiterada su total seguridad. Asimismo añade que las propias autoridades científicas francesas y alemanas han certificado también la falta de riesgos.

«La decisión unilateral de estos países es exclusivamente de carácter político y comercial y contraviene el derecho de los agricultores de estos países a usar una tecnología que han venido utilizando en los últimos años y que otros agricultores de todo el mundo sí pueden utilizar», afirma.

La seguridad en los alimentos modificados genéticamente

¿Podemos estar tranquilos cuando consumimos alimentos modificados? Según afirman fuentes de la «Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición. AESA», todos se someten «uno por uno a todo tipo de pruebas». Esta evaluación la realiza la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) con sede en Parma (Italia).

Desde la propia página web de esta agencia se informa de que un grupo de científicos expertos e independientes someten los transgénicos a controles alérgicos, ecológicos, microbiológicos, toxicológicos, de la fisiología de la planta y de genética molecular. Además, los productos que deriven de cosechas transgénicas deben ser etiquetados con la mención «modificado genéticamente» o «producido a partir de -nombre del ingrediente- modificado genéticamente».

En «Monsanto» también creen en los beneficios de los transgénicos para la sociedad y el medio ambiente. Citan como ejemplo de ellos la reducción del uso de insecticidas y el incremento de la productividad. La biotecnología también puede servir para desarrollar variedades que contribuyan a una dieta más sana.

Este es el caso de las variedades de soja con menores niveles de grasas trans y las nuevas variedades con omega-3, que se encuentran en su penúltima fase de investigación, según datos aportados por la multinacional.

No obstante, Greenpeace vuelve a poner en duda estas afirmaciones. Los ecologistas creen que son malos para la salud, que la EFSA no realiza los controles necesarios y que no se ha demostrados que sean inocuos. "Lo que sí se ha demostrado es que influyen negativamente en la fertilidad y en la reproducción de los mamíferos" , aseguran desde la organización ecologista en base a un estudio realizado por una universidad austriaca.

Ecologistas en Acción tampoco aconseja su consumo. La organización cita a la Comisión Europea para afirmar que el proceso de creación de organismos manipulados genéticamente está rodeado de incertidumbres, que pueden dar lugar a multitud de efectos imprevistos. "La inserción de ADN extraño en una posición no deseada dentro del genoma puede potenciar o silenciar los procesos de producción de proteínas y provocar cambios de composición o la aparición de compuestos potencialmente tóxicos en los alimentos, con riesgos para la salud" , según las palabras extraídas del informe "Buenas razones para retirar las variedades de maíz «MON-810» cultivadas en España" elaborado para este grupo. "Se da la paradoja de que no se pueden sembrar cultivos que sí pueden importarse de otros países terceros", afirma.

¿Riesgos para el ecosistema?

Los ecologistas lo tienen claro. Los cultivos transgénicos no son buenos para el campo. El experto en transgénicos de Greenpeace explica que en primer lugar este tipo de cultivos producen lo que se llama contaminación genética: El maíz transgénico contamina al ecológico. Es decir, se eliminan las barreras de protección entre terrernos lo que obliga a los agricultores que no siembran transgénicos a cambiar las fechas de siembra y por lo tanto a asumir costes muy altos.
Los ecologistas lo definen como un "ataque a las opciones no transgénicas". Greenpeace alerta de que se producen además daños al suelo, la flora y la fauna.

Por ello, en la «Unión de Pequeños Agricultores» creen que no se puede negar la realidad de que en España hay agricultores que cultivan transgénicos –y recalcan que «es absolutamente legal hacerlo»- y hay otros que practican la agricultura ecológica y convencional. Consideran que es una obligación del Gobierno dar tranquilidad a los productores agrarios, del tipo que sea y por ello, si se autoriza el cultivo de un transgénico, debe regularse que esa actividad sea segura.

El científico Emilio Muñoz no está de acuerdo con la idea de la contaminación genética que critica Greenpeace y puntualiza que ojalá todos los cultivos agrícolas estuvieran tan regulados como los transgénicos. Carlos Vicente, de «Monsanto», apoya estas declaraciones y subraya que los transgénicos aportan importantes beneficios para los agricultores y para el medio ambiente.: «Después de 12 años de cultivos transgénicos no existe ni un solo caso de efectos adversos para la salud o el medio ambiente», asegura.

Por su parte el secretario general de la «Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores. Asaja», Carlos Ferrer, asegura estar a favor de la biotecnología aplicada a la agricultura. «Asaja» enumera una lista de razones por las que están a favor de los transgénicos: aumentan el rendimiento, ayuda a cubrir las expectativas europeas en lo que se refiere a las cuotas de biocombustibles y se basa en que la biotecnología no se cuestiona en otras ciencias y en que, a su juicio, el gran colectivo del mundo científico no cuestiona los transgénicos. Por ello, piden a la Administración que de tranquilidad a los productores agrarios y que se regule el cultivo de productos modificados para que esa actividad sea segura.

Pero no todos los agricultores piensan igual. El experto en transgénicos de la Coordinadora de Agricultores y Ganaderos. COAG, Andoni García, asegura que rechazan los transgénicos porque no respetan el principio de precaución y pueden dar problemas para la salud humana y el campo. "Si hay transgénicos no puede haber otra agricultura porque la desplazan", asegura García. En su opinión, los transgénicos están en manos de las multinacionales y a éstas no les interesa la alimentación ni el hambre mundial. Por ello, exigen al Gobierno español que defienda una agricultura social.

Fuente: COMFIA (Teresa Sánchez Vicente-«ABC») Fuente Fundación Ecología y Desarrollo.

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