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Dr. Mercola, 13 agosto 2015

Alzheimer: Una enfermedad alimentada por el azúcar

Alzheimer’s — A Disease Fed by Sugar

La reciente investigación sugiere que la enfermedad de Alzheimer está intrincadamente conectada con la resistencia a la insulina; incluso la menor elevación de azúcar en la sangre está relacionada con un riesgo elevado a la demencia. Las personas con diabetes tienen un doble riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer. Las enfermedades cardiacas también elevan el riesgo, ya que las tres condiciones están arraigadas en la resistencia a la insulina. Tres estudios nuevos que se enfocaron en el ejercicio y el Alzheimer mostraron que el ejercicio no sólo puede reducir el riesgo de la enfermedad, también parece ser una parte importante del tratamiento / Mounting research suggests Alzheimer’s disease is intricately connected to insulin resistance; even mild elevation of blood sugar is associated with an elevated risk for dementia. Diabetics have double the risk of developing Alzheimer’s disease. Heart disease also elevates your risk, as all three conditions are rooted in insulin resistance. Three new studies looking at exercise and Alzheimer’s show that not only can exercise reduce your risk of the disease, it appears to be an important part of treatment as well (Available in English).

Alzheimer: Una enfermedad alimentada por el azúcar

En 2013, 5.2 millones de personas en Estados Unidos fueron diagnosticadas con la enfermedad de Alzheimer, una forma grave de demencia [1], y se estima que los diagnósticos de Alzheimer se triplicarán para el año 2050 [2], [3].

Más de medio millón de personas muere cada año por esta enfermedad en Estados Unidos, por lo que es la tercera causa de muerte después de las enfermedades cardíacas y el cáncer [4], [5].

Teniendo en cuenta que no hay cura conocida y que hay muy pocos tratamientos eficaces, es muy importante prestar atención a la prevención si se quiere evitar convertirse en una estadística del Alzheimer.

La buena noticia es que el estilo de vida, la alimentación, el ejercicio y el sueño puede tener un impacto significativo sobre ese riesgo.

Como señala el Dr. Richard Lipton [6] del Colegio de Medicina Albert Einstein, donde estudian los cambios saludables en el envejecimiento y en el estilo de vida "parecen más prometedores que los estudios sobre medicamentos realizados hasta la fecha".

El consumo alto de azúcar aumenta el riesgo de Alzheimer

Un número elevado de investigaciones sugieren que nuestra actual alimentación desempeña un papel significativo en la prevalencia y aumento de la enfermedad de Alzheimer. Los alimentos procesados ​​tienden a carecer de grasas saludables mientras que son altos en azúcares y esta combinación parece ser el centro del problema.

La mayoría de las personas (especialmente en Estados Unidos) lleva una alimentación basada en alimentos procesados, lo que prácticamente garantiza que terminará con proporciones invertidas de carbohidratos y grasas, cuando no son en ambos casos normalmente inferiores debido al procesamiento y la adulteración.

La conexión entre el azúcar y el Alzheimer se abordó por primera vez en 2005, cuando la enfermedad fue provisionalmente apodada como "la diabetes tipo 3". En ese momento los investigadores descubrieron que el cerebro produce la insulina necesaria para la supervivencia de las células cerebrales.

Una proteína tóxica llamada ADDL elimina los receptores de insulina de las células nerviosas, convirtiéndolas de esta manera en resistentes a la insulina y, dado que la ADDL se acumula, la memoria comienza a deteriorarse.

Una investigación anterior mostró también que las personas con diabetes tienen un riesgo dos veces mayor de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Ahora, los investigadores de nuevo advierten que el Alzheimer parece estar íntimamente ligado a la resistencia a la insulina. En un reciente estudio [7],los investigadores utilizaron escáneres cerebrales para evaluar a 150 personas de mediana edad que tenían un alto riesgo de contraer la enfermedad de Alzheimer pero que no mostraban indicios al principio del estudio.

Según informa The Huffington Post [8]:

"Los escáneres cerebrales revelaron que una mayor resistencia a la insulina se relacionó con menos azúcar en partes clave del cerebro, a menudo afectadas por la enfermedad de Alzheimer.

La insulina es la hormona que ayuda al cuerpo a utilizar el azúcar de los alimentos que consume, y puede convertirla en energía o almacenarla. La resistencia a la insulina se produce cuando la respuesta del cuerpo a un nivel regular de insulina es menor, creando de esta manera la necesidad de más insulina.

"Si no tiene la cantidad necesaria de combustible, no podrá recordar o hacer algo", señala el autor principal del estudio Auriel Willette ...

Esto es importante en el Alzheimer, ya que en el transcurso de la enfermedad se produce una disminución progresiva en la cantidad de azúcar en sangre utilizada en ciertas regiones cerebrales, que terminan utilizando cada vez menos.

Los autores del estudio creen que, cuando esto sucede, ciertas partes del cerebro no pueden realizar los procesos complejos, como crear recuerdos”.

Factores de riesgo que comparten la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad cardíaca

La resistencia a la insulina también aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas, así que no es sorprendente encontrar que la enfermedad cardíaca también esté relacionada con la enfermedad de Alzheimer.

La rigidez arterial (aterosclerosis) está relacionada con un proceso característico de la enfermedad de Alzheimer, conocido como la acumulación de placa beta-amiloide en el cerebro. Según el investigador Timothy Hughes [9], "el proceso de envejecimiento vascular puede predisponer al cerebro a una mayor acumulación de placa amiloide."

Recientes investigaciones también indican que las enfermedades cardiacas aumentan las probabilidades de desarrollar la enfermedad de Alzheimer —de hecho, estas dos enfermedades comparten una serie de factores de riesgo.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Radiology, los factores de riesgo que comparten incluyen el tabaquismo, consumo de alcohol, diabetes, niveles elevados de azúcar en la sangre en ayunas y obesidad [10].

Este tipo de hallazgos encaja con las conclusiones del neurólogo Dr. David Perlmutter, autor de los libros Grain Brain y Brain Maker [11].

En base a sus investigaciones, el Dr. Perlmutter concluye que la enfermedad de Alzheimer es sobre todo un indicador de la elección de un estilo de vida y, en pocas palabras, cualquier cosa que promueva la resistencia a la insulina eventualmente también aumentará el riesgo de enfermedad de Alzheimer.

El Alzheimer está directamente relacionado con niveles altos de azúcar en la sangre [12]

Un estudio [13] publicado en el New England Journal of Medicine en agosto de 2013 muestra que incluso una ligera elevación de azúcar en la sangre —un nivel entre 105 o 110— está relacionado con un mayor riesgo de demencia.

El Dr. Perlmutter cree que un nivel de azúcar en la sangre de 92 o superior es demasiado alto, y que el nivel ideal de azúcar en sangre en ayunas debe estar en los 70-85, 95 como máximo.

Si su nivel de azúcar en la sangre en ayunas es más de 95 mg/dl, sin duda alguna es el momento de abordar su alimentación para disminuirlo. Si está adaptado a la grasa, no hay razón para bajar los niveles de azúcar en la sangre en ayunas por debajo de los 70, ya que su cuerpo es capaz de aprovechar la grasa corporal como fuente de energía.

Según el Dr. Perlmutter:

"Esta idea de que el cerebro necesita azúcar realmente es una noticia vieja. La grasa, específicamente cetonas, que su cuerpo produce al metabolizar la grasa, ahora es llamado el “Súper Combustible para el Cerebro".

Incluso hay un producto farmacéutico, un alimento médico que puede ser recetado, que eleva el nivel de cetonas o grasa en el torrente sanguíneo de los pacientes, que es actualmente ofrecido como tratamiento para la enfermedad de Alzheimer.

¿Quién sabia? El punto es que al cerebro le encanta quemar grasa. Eso es lo que tenemos que cambiar ... "

Tres nuevos estudios destacan la importancia del ejercicio

En noticias relacionadas [14], tres nuevos estudios enfocados en el ejercicio y el Alzheimer muestran que el ejercicio no sólo puede reducir el riesgo de la enfermedad sino que también parece ser una parte importante de su tratamiento.

Según María Carrillo, directora científica de la Asociación de Alzheimer:

"De acuerdo con los resultados que escuchamos del reporte ... en AAIC en 2015, el ejercicio o la actividad física regular podría desempeñar un papel en proteger su cerebro contra la enfermedad de Alzheimer y otras demencias, y también vivir mejor con la enfermedad en caso de tenerla".

Los resultados de estos estudios incluyen:

1. Los pacientes diagnosticados con Alzheimer de leve a moderado que participaron en un programa de ejercicio supervisado de cuatro meses de duración, tuvieron significativamente menos síntomas neuropsiquiátricos relacionados con la enfermedad en comparación con el grupo de control que no hizo ejercicio. Como se reportó en el artículo destacado [15]:

"En particular, los participantes que asistieron al 80 por ciento de las clases de ejercicio que hicieron un ejercicio vigoroso, experimentaron mejoras significativas en su velocidad mental y atención".

2. El segundo estudio se centró en la manera en que el ejercicio afecta a los ovillos neurofibrilares —lesiones cerebrales que son una de las características de la enfermedad de Alzheimer. Las lesiones cerebrales u ovillos neurofibrilares se forman cuando la proteína tau se desvanece en hebras retorcidas, lo que termina matando a las células del cerebro. En este caso, los adultos sedentarios diagnosticados con deterioro cognitivo leve fueron divididos aleatoriamente en uno de dos grupos. Cuatro veces a la semana, el primer grupo hizo ejercicios aeróbicos supervisados mientras que el otro grupo hizo ejercicios de estiramiento.

Después de seis meses, el grupo que hizo ejercicio aeróbico tenia reducciones estadísticamente significativas en los niveles de tau en comparación con el grupo que sólo hizo estiramientos. También experimentaron una mejor atención, planificación y función ejecutiva, gracias a un mejor flujo sanguíneo en las regiones del cerebro relacionadas con la memoria y el procesamiento. De acuerdo con la co-autora Laura Baker:

"Estos hallazgos son importantes porque sugieren fuertemente que una intervención potente en el estilo de vida como el ejercicio aeróbico puede afectar los cambios en el cerebro relacionados con el Alzheimer. Ningún medicamento actualmente aprobado puede imitar estos efectos ".

3. En el tercer estudio, los pacientes con ligero deterioro cognitivo vascular (la segunda causa de demencia) que hicieron ejercicio aeróbico supervisado durante seis meses mejoraron significativamente su función cognitiva en comparación con los pacientes que recibieron el tratamiento estándar. La investigadora principal, Teresa Liu-Ambrose señaló que:

"El hecho de que el ejercicio aeróbico mejore la función cognitiva en VCI significa que las personas tienen la esperanza de que pronto pueda ser una herramienta aprobada que puedan usar para prolongar su independencia y mejorar su calidad de vida".

También se ha sugerido que el ejercicio puede desencadenar un cambio en la manera en que es metabolizada la proteína precursora de amiloide [16], disminuyendo de esta manera la aparición y progresión de la enfermedad de Alzheimer. El ejercicio también aumenta los niveles de la proteína PGC-1 alfa. La investigación ha demostrado que las personas con Alzheimer tienen menos PGC-1 alfa en el cerebro [17], y las células que contienen más proteína producen menos proteína amiloide tóxica que está relacionada con la enfermedad de Alzheimer.

El ejercicio también propicia un crecimiento del hipocampo y una mejor memoria [18]. En general, parece bastante claro que el ejercicio es una parte importante en cualquier plan de prevención de la enfermedad de Alzheimer. Para obtener orientación sobre cómo establecer un régimen de ejercicios eficaz, por favor revise mi Técnica Peak Fitness para mis recomendaciones específicas.

La calidad y cantidad del sueño también desempeña un papel importante [19]

Un número de estudios han relacionado la falta de sueño o el mal sueño con un mayor riesgo de enfermedad de Alzheimer. Una razón es porque el sistema de eliminación de residuos de su cerebro sólo funciona durante el sueño profundo [20], [21]. Este sistema de eliminación de residuos ha sido denominado sistema glinfático [22], [23], [24], [25], [26], [27]. Al bombear el líquido cefalorraquídeo a través de los tejidos del cerebro, el sistema glinfático elimina los residuos (incluyendo las proteínas beta-amiloide dañinas) de su cerebro al sistema circulatorio del cuerpo, donde después serán eliminados.

Sin embargo, para que realicen eficientemente esta función, se tiene que entrar en un sueño profundo durante un tiempo lo suficientemente largo. Durante el sueño, el sistema glinfático se hace 10 veces más activo que durante el tiempo que está despierto. Sus células cerebrales también se contraen en un 60 por ciento, lo que permite una mayor eficacia de la eliminación de residuos. Durante el día, la constante actividad cerebral hace que las células del cerebro se inflamen hasta que ocupan algo más del 85 por ciento del volumen del cerebro [28], impidiendo de esta manera la eliminación eficaz de residuos. [29]

No es sorprendente que, como señala la CNN, la falta de sueño parece impulsar la acumulación de placas amiloides en el cerebro. En resumen, las personas que duermen poco tienden a tener una mayor cantidad de placas amiloides en el cerebro, que a su vez están relacionadas con un peor rendimiento en pruebas de memoria. Como tal, la falta de sueño en realidad puede ser un signo indicador precoz de la acumulación de amiloide, lo que podría estar causando cambios cerebrales muy sutiles mucho antes de que se desarrolle la enfermedad.

Entonces, ¿Qué cantidad de sueño se necesita para una salud óptima? De acuerdo con una revisión de 300 estudios que evaluaron los resultados del sueño y la salud, las últimas guías del sueño indican que los adultos de 18 a 64 años necesitan de 7 a 9 horas y las personas mayores de 65 años necesitan de 7 a 8 horas cada noche.

Los niños en edad escolar necesitan de 10 a 13 horas, y los adolescentes, que tienden a ser los que menos duermen, necesitan de 8 a 10 horas de sueño por noche. Teniendo en cuenta las consecuencias de la falta de sueño durante décadas, sería prudente abordar los hábitos del sueño de sus hijos desde el principio y enseñarles el valor de dormir lo suficiente, regular y consistentemente.

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¿Cuánto tiempo debemos dormir según nuestra edad?

Consideraciones Alimentarias Clave para la Prevención de Alzheimer

Regresando a donde comenzamos, la investigación [30] de la Clínica Mayo ha revelado que las dietas ricas en carbohidratos están relacionadas con un riesgo del 89 por ciento mayor de demencia, mientras que las dietas altas en grasa se ​relacionan con un riesgo menor del 44 por ciento.

Esta combinación de muy poca azúcar y carbohidratos, junto con una mayor cantidad de grasa saludable es esencial no sólo para abordar la enfermedad de Alzheimer, sino también la diabetes y las enfermedades cardiacas, ya que todas estas afecciones están enraizadas en la resistencia a la insulina y a la leptina.

Entender esto puede hacer que su vida sea mucho más fácil. No es necesario memorizar lo que puede y no hacer con cada enfermedad que trata de evitar; todo lo que tiene que hacer es cambiar a un modo de pensar enfocado en optimizar la salud. Posteriormente, la prevención de enfermedades se convierte en un "efecto secundario". Mi Plan de Nutrición puede preparar el camino hacia esta dirección. En resumen, las siguientes cuatro instrucciones alimentarias son clave para prevenir el Alzheimer:

Coma alimentos reales, de preferencia orgánicos. Evite los alimentos procesados ​​de todo tipo, ya que contienen una serie de ingredientes dañinos para el cerebro, incluyendo el azúcar refinada, fructosa procesada, granos (particularmente gluten) transgénicos (GM), ingredientes y pesticidas como el glifosato (herbicida que se piensa que es peor que el DDT, y el DDT ya se ha relacionado con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer).

Si ya tiene resistencia a la insulina/leptina u otro trastorno relacionado, lo ideal sería que mantuviera los niveles de azúcar añadido a un mínimo y su fructosa total por debajo de los 25 gramos por día, o tan bajos como 15 gramos por día. Optar por productos orgánicos le ayudará a evitar los pesticidas y herbicidas sintéticos.

Incluso es más importante elegir carnes de animales alimentados con pastura, y productos de origen animal, ya que los animales criados en las operaciones concentradas de alimentación de animales (CAFO) son rutinariamente alimentados con granos transgénicos contaminados con pesticidas, además de una variedad de medicamentos.

Algunos investigadores incluso han sugerido que la enfermedad de Alzheimer puede ser una forma de acción lenta de la enfermedad de las vacas locas, adquirida por el consumo de carnes contaminadas; y la enfermedad de las vacas locas se origina en el sistema CAFO, que obliga a los herbívoros a comer partes de los animales ...

Reemplace los carbohidratos refinados con grasas saludables. Su cerebro no necesita carbohidratos y azúcares; las grasas saludables como las grasas saturadas omega-3 de origen animal son mucho más importantes para la función óptima del cerebro. Son grasas saludables que puede incluir en su alimentación:

Aguacates

Mantequilla hecha de leche orgánica sin procesar, de animales alimentados con pasto

Lácteos crudos

Yemas de huevo orgánico de gallinas de pastoreo

Cocos y aceite de coco (el aceite de coco parece prometedor como un tratamiento efectivo para el Alzheimer)

Aceites de nueces orgánicas sin proceso de calefacción

Nueces crudas, como las pecanas y macadamia, que son bajas en proteínas y altas en grasas saludables

Carnes de res o pollo de animales alimentados con pasto

Evite todas las grasas trans o grasas hidrogenadas que hayan sido modificadas de tal manera que alarguen su longevidad, incluyendo margarinas, aceites vegetales y mantequilla untable.

Evite el gluten y la caseína (principalmente el trigo y productos lácteos pasteurizados, pero no la grasa de los productos lácteos, como la mantequilla). Las investigaciones demuestran que su barrera hematoencefálica se ve afectada de forma negativa por el gluten.

El gluten también hace a su intestino más permeable, lo que permite que las proteínas entren en su torrente sanguíneo, debilitando su sistema inmunológico y promoviendo la inflamación y la autoinmunidad, ambas desempeñan un papel muy importante en el desarrollo del Alzheimer.

Optimice su flora intestinal, evitando los alimentos procesados (azúcar, ingredientes transgénicos, pesticidas y varios aditivos alimentarios, que afectan a sus bacterias saludables) los antibióticos y productos antibacteriales, agua fluorada o clorada; y comiendo regularmente alimentos tradicionalmente fermentados junto con un suplemento probiótico y de alta calidad en caso de ser necesario.

El Dr. David Perlmutter explora la convincente conexión entre el microbioma y la salud del cerebro en su libro “Brain Maker: The Power of Gut Microbes to Heal and Protect Your Brain for Life”, que lo relaciona con diversas enfermedades neurológicas incluyendo el Alzheimer.

Otras Estrategias para Prevenir el Alzheimer

Además de las instrucciones alimenticias clave mencionadas, junto con el ejercicio regular y un suficiente sueño reparador, las siguientes sugerencias pueden ser también útiles para la prevención de la enfermedad de Alzheimer:

Ayuno Intermitente Las cetonas son metabolizadas cuando se consume carbohidratos con aceite de coco y otras grasas saludables. El ayuno intermitente es una herramienta poderosa para ayudar al cuerpo a recordar la manera de quemar grasa y solucionar la resistencia a la insulina/leptina que es el factor principal que contribuye a la enfermedad de Alzheimer [31]

Mejore sus niveles de magnesio [32]

Una investigación preliminar sugiere fuertemente una disminución en los síntomas de Alzheimer con tan sólo aumentar los niveles de magnesio en el cerebro.

Lleve una alimentación rica en folato Los vegetales, sin lugar a dudas, son la mejor fuente de folato y debe comer todos los vegetales crudos y frescos.

Optimice sus niveles de vitamina D por medio de la exposición al sol Tener los niveles adecuados de vitamina D es sumamente importante para el funcionamiento apropiado del sistema inmunológico para combatir la inflamación que está relacionada con el Alzheimer. Si por alguna razón no puede tomarlo de manera segura, asegúrese de tomar diariamente un suplemento de vitamina D para mantener sus niveles entre 40 a 50 ng/ml. Los adultos por lo regular necesitan 8.000 unidades de vitamina D.

Evite o elimine el mercurio de su cuerpo Las amalgamas dentales, en las cuales el 50 por ciento de su composición es mercurio, son una de las principales fuentes de toxicidad por metales pesados. Sin embargo, debería estar sano antes de practicarse una extracción. Una vez que haya implementado los cambios alimentarios descritos en mi plan nutricional, puede seguir el protocolo de desintoxicación de mercurio y después encontrar un dentista biológico que le extraiga sus amalgamas.

Evite el aluminio de su cuerpo Las fuentes de aluminio incluyen los antitranspirantes, utensilios antiadherentes, coadyuvantes de vacunas, etc. Para obtener recomendación de cómo desintoxicarse de aluminio, por favor vea mi artículo anterior El primer caso práctico que muestra la relación entre el Alzheimer y la toxicidad por aluminio. Existen algunas sugerencias de que ciertas aguas minerales altas en ácido silícico podrían ayudar a su cuerpo a eliminar el aluminio.

Evite las vacunas contra la gripe La mayoría de las vacunas contra la gripe contienen mercurio y aluminio.

Evite los anticolinérgicos y los medicamentos de estatinas Los medicamentos que bloquean la acetilcolina, un neurotransmisor del sistema nervioso, han demostrado aumentar el riesgo de demencia. Se incluyen ciertos analgésicos para el dolor nocturno, antihistaminas, pastillas para dormir, ciertos antidepresivos, medicamentos para controlar la incontinencia y ciertos analgésicos narcóticos. Los medicamentos de estatinas son particularmente problemáticos porque suprimen la síntesis de colesterol, agotan su cerebro de coenzima Q10, vitamina K 2 y neurotransmisores, también previenen la entrega adecuada de ácidos grasos esenciales y antioxidantes solubles en grasa para su cerebro inhibiendo la producción de biomoléculas indispensables conocidas como lipoproteínas de baja densidad.

Desafíe a su mente todos los días La estimulación mental, especialmente aprender algo nuevo, como aprender a tocar un instrumento o un nuevo idioma, está relacionado con una disminución del riesgo de Alzheimer. Los investigadores sospechan que el desafío mental ayuda a fortalecer el cerebro, haciéndolo menos susceptible a lesiones relacionadas con la enfermedad de Alzheimer.

Mercola

Para ampliar la información

- Dr. Víctor López García: Alzheimer y Medicina Alternativa

El alcance y la fuerza integradora de la Medicina Naturista en la interpretación y curación de las enfermedades crónicodegenerativas

- Memoria y envejecimiento. Alzheimer y demencia. Ginkgo biloba y Antioxidantes: Vitamina C, Vitamina E, Vitamina B12, Selenio, Carotenos, Flavonoides, Zinc, Coenzima Q10, Aminoácidos (Metionina, Cisteína, Glutamina), Lecitina de soja. Medicina Ortomolecular

- Cafeína, prevención de Alzheimer y memoria

- Más información sobre Alzheimer en Géminis Papeles de Salud

(9 de setiembre de 2015)

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Notas

[12Dr. Mercola Interviews Dr. Perlmutter

Publicado el 16 abr. 2014. Dr. Joseph Mercola interviews Dr. David Perlmutter about the implications of diet to Alzheimer’s risk. (Interview Transcript.

[19The Glymphatic System

Publicado el 15 ago. 2012. Scientists Discover Previously Unknown Cleaning System in Brain. Newer Imaging Technique Brings ’Glymphatic System’ to Light. A previously unrecognized system that drains waste from the brain at a rapid clip has been discovered by neuroscientists at the University of Rochester Medical Center. The findings were published online August 15 in Science Translational Medicine. The highly organized system acts like a series of pipes that piggyback on the brain’s blood vessels, sort of a shadow plumbing system that seems to serve much the same function in the brain as the lymph system does in the rest of the body — to drain away waste products. "Waste clearance is central to every organ, and there have been long-standing questions about how the brain gets rid of its waste", said Maiken Nedergaard, M.D., D.M.Sc., senior author of the paper and co-director of the University’s Center for Translational Neuromedicine. "This work shows that the brain is cleansing itself on a much larger scale than has been realized previously. "We’re hopeful that these findings have implications for many conditions that involve the brain, such as traumatic brain injury, Alzheimer’s disease, stroke, and Parkinson’s disease", she added. Nedergaard’s team has dubbed the new system "the glymphatic system", since it acts much like the lymphatic system but is managed by brain cells known as glial cells. The team made the findings in mice, whose brains are remarkably similar to the human brain. First author Jeffrey Iliff, Ph.D., research assistant professor in the Nedergaard lab, took an in-depth look at amyloid beta, the protein that accumulates in the brain of patients with Alzheimer’s disease. He found that more than half the amyloid removed from the brain of a mouse under normal conditions is removed via the glymphatic system. "Understanding how the brain copes with its own waste is of great importance, because in essentially all neurodegenerative diseases, including Alzheimer’s disease, protein waste accumulates and eventually suffocates and kills the neuronal network of the brain", said Iliff. "If the glymphatic system fails to cleanse the brain as it is meant to, either as a consequence of normal aging, or in response to brain injury, waste may begin to accumulate in the brain, as seen with amyloid deposits in Alzheimer’s disease", said Iliff. "Perhaps increasing the activity of the glymphatic system might help prevent amyloid deposition from building up or could offer a new way to clean out buildups of the material in established Alzheimer’s disease", he added.

[29Is there a link between Alzheimer’s & Sleep?

Publicado el 27 feb. 2014. Holly Firfer looks into the link between Alzheimer’s & Sleep.

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