Warning: array_shift() expects parameter 1 to be array, boolean given in /htdocs/public/www/config/ecran_securite.php on line 283 Géminis Papeles de Salud - Carta de un enfermero: "Existe un riesgo mayor que el ébola y está tras el cristal"

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Asociación madrileña de enfermería, 10 agosto 2014

Carta de un enfermero: "Existe un riesgo mayor que el ébola y está tras el cristal"

- Cuando llevamos seis meses recopilando documentación sobre el ébola y sus peculiaridades (acá y en África), que inevitablemente traen a la memoria cuanto aconteció en torno a las mentiras y la manipulación farmacéutico-mediático-política de la gripe A, nos sentimos obligados a transcribir ya la carta hecha pública en agosto por un enfermero del Hospital La Paz, de Madrid, reflejando la opinión y el sentir -de una parte al menos- del personal sanitario que acaba de manifestarse solicitando la dimisión de la ministra española del ramo, ante el primer caso de ébola confirmado en el estado español, y exigir medios y formación adecuados por parte de la administración para hacer frente a la presunta y probable diseminación del virus. No está de más, tampoco, recordar las palabras de la secretaria de la Asociación Madrileña de Enfermería, que ya en el mismo mes de agosto advertía que el ébola podía salir del Hospital Carlos III de Madrid, donde se atendió al sacerdote español fallecido poco después de ser repatriado desde Liberia. Una vez más, parece importante fortalecer el sistema inmunitario y subir las defensas del organismo, teniendo muy presente que en 2009 quedó establecida la eficacia de equinácea frente a distintas cepas gripales, entre otras la gripe A, sin los adversos efectos y consecuencias de antivirales y vacunas.

Carta de un enfermero: "Existe un riesgo mayor que el ébola y está tras el cristal"

"Soy un enfermero de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital La Paz. El motivo de dirigirme a Ud. es poner en conocimiento de la opinión pública los hechos que han ocurrido recientemente en relación con la “Crisis del virus Ebola”. No quiero con ello crear alarma social, pero sí narrar lo que está siendo una realidad en el día a día desde hace unos meses del personal de enfermería de dicha UCI entre los que me incluyo.

- Desde que se nombró al hospital La Paz como centro de referencia para el diagnóstico y tratamiento de dicha infección, en Abril 2014, el personal ha estado poniendo de manifiesto su disconformidad con tal medida y con las irregularidades que han estado cometiendo la dirección de enfermería de dicho hospital en su conjunto. (Ver archivo adjunto Notificación Juez).

Estas Irregularidades por resumir, se centran en que:

• El hospital no tiene la infraestructura adecuada para ingresar a pacientes afectados con este tipo de enfermedad (las famosas habitaciones de aislamiento con presión negativa).

• Los protocolos originales del Ministerio de Sanidad fueron modificados a gusto para poder adaptarse a las carencias que tenía el hospital: Si no tenemos “presión negativa” decimos que “como no está demostrada la trasmisión aérea no es necesario tal medida”.

• Los protocolos generales de actuación (modificados o no) NO fueron entregados al personal para su conocimiento, ni tampoco fueron expuestos en las varias reuniones con la dirección de enfermería.

• Como Unidad de cuidados Intensivos exigíamos la realización de protocolos específicos de UCI (A día de hoy siguen sin existir o por lo menos al personal no han llegado)

• El personal exige la realización de cursos formativos y de capacitación para trabajar en situaciones como ésta.

• El servicio de Medicina Preventiva del hospital imparte dos charlas informativas (45 minutos) de cómo son los equipos de protección personal necesarios. En aquellas charlas y por la inexperiencia del mismo personal que las impartía, los trajes se rasgaban, sustituían las calzas por bolsas de plástico, no existían escafandras completas y venían a decir poco más o menos que había que hacer un apaño para cubrirse la cara con cinta de carrocero.

Sin ser resuelto ninguno de estos temas por la Dirección del hospital, va pasando el tiempo y se comunica al personal que será el Hospital de la defensa “Gómez Ulla” quien asumirá estas emergencias pero como está en proceso de reforma para crear unas instalaciones adecuadas, hasta el mes de Octubre seguiremos siendo hospital de referencia.

Así, sin hacer nadie nada nos presentamos en la noche del 5 de agosto, y el personal de guardia aquella noche entre los que me incluyo, a través de los medios de comunicación nos enteramos que se va a repatriar al sacerdote. Avisamos a nuestro inmediato superior (Supervisor de Guardia) el cual desconoce por completo el modo de proceder teniéndose que poner en contacto con el Jefe de Hospital de guardia aquella noche, el cual a su vez desconocía la noticia y comienza a activar el protocolo establecido (recordemos que hasta esa misma noche el paciente iba a ser ingresado en La Paz). Siendo el personal de UCI el encargado de recibir al sacerdote, no se pone en conocimiento del mismo dicho protocolo.

Fue a la mañana siguiente, 6 de agosto, cuando gracias a dios, alguien advierte del peligro potencial de ingresar al sacerdote en un hospital de las dimensiones de La Paz, y sin las instalaciones adecuadas. Sobre las 14 horas se toma la decisión de que sea llevado a la 6ª planta del Hospital Carlos III, dotada de salas de aislamiento con presión negativa. Desde ese mismo instante se comienza a dotar al hospital Carlos III de lo necesario para albergar al paciente. Aquí hay que señalar que dicha planta del hospital estaba cerrada y sin dotación de personal ni equipos pues a mediados de agosto darían comienzo las obras de transformación en una unidad de hospitalización para enfermos crónicos. –Estaremos de acuerdo en que a esto se le llama “IMPROVISAR”.

Así durante toda la tarde del 6 de agosto y a toda prisa, personal de ambos hospitales fueron dotando de medios dicha planta. Dándose casos curiosos en los que enfermeras del hospital La Paz transportaban en sus propios vehículos material carente en el Carlos III. (Esto sí que es “Marca España”).

Ante la carencia de personal en el Hospital Carlos III por los motivos antes citados, las Direcciones de Ambos hospitales determinan que personal de la UCI de la Paz sea enviado al Carlos III. Y es aquí donde, debido a la improvisación y la falta de criterio, se comete otra negligencia más enviando a un personal sin formación alguna en Riesgos Biológicos a tratar a un paciente afecto de una de las infecciones más peligrosas conocidas declarada por la OMS a nivel mundial como Emergencia en Salud Publica. (Aquí conviene recordar que existe una unidad específica con formación para tratar estos casos: la Unidad NBQ o la Unidad Militar de Emergencias UME).

Y aquí se comete otra tropelía, Supervisores de enfermería y la propia Dirección de Enfermería de la Paz conocedores de que el personal a su cargo no está bien formado porque no se ha dado formación específica y no se le ha informado de los protocolos a seguir, ni cuál es su función cuando acudan allí, se le obliga a desplazarse con coacciones y amenazas de perder su puesto de trabajo o abrírsele un expediente disciplinario si se niega a ser enviado al Carlos III.

A día de hoy y a pesar de que estas personas llevan varios días ingresadas, ni la dirección de enfermería ni dirección médica se ha ocupado de organizar simulacros de actuación impartidos por personal competente en las medidas de protección personal para el personal desplazado. Son las mismas enfermeras/os los que una vez allí en el Carlos III se informan unos a otros de cómo es el proceder y cómo hay que ponerse las medidas de protección. Siendo justos, el personal del Carlos III que aún quedaba allí trabajando, con alguna más formación en estos casos que nosotros, nos intentan adiestrar y tranquilizar en este sentido. Pero esto ocurre allí minutos antes de entrar en la sala del paciente. Como dato curioso, la Guía para la selección y uso de Equipo de Protección Personal en ámbitos de atención médica, consta de 50 páginas. Y la Guía para la Atención de Pacientes con Virus Hemorrágico en los hospitales de EEUU consta de 225 páginas. Ambas del CDC de Atlanta y disponibles en “PDF” para cualquiera en su página web. Aquí no tenemos nada.

Es cierto que el personal muestra sus reticencias a acudir al Carlos III pero nadie se ha negado a tratar a un paciente. Solo advertimos que no hemos sido formados convenientemente y que, dadas las características de la enfermedad, el riesgo de contagio y posible trasmisión fuera de los muros del Carlos III es una realidad que como profesionales de la sanidad debemos poner en conocimiento de quien sea ya que nuestros superiores directos no nos escuchan. Las preguntas son claras: ¿Por qué se envía personal sin formación? ¡Es incongruente! ¿Por qué la responsabilidad última de evitar la propagación recae en personal sin formación específica? ¿Los americanos harían una cosa así?.

Perdón por este último comentario. Me he prometido a mí mismo no caer en demagogia y ser lo más aséptico posible narrando de forma veraz los hechos.

Por otro lado la selección de este personal se ha hecho de forma arbitraria y sin criterio. Todo el personal de la UCI va a rotar por el Carlos III. Bien, protocolos de la OMS advierten que el personal sanitario o no, debe minimizar el tiempo de exposición en la sala con el enfermo así como reducir lo máximo posible el número de personas que atiendan de forma continuada al paciente. Pues bien, si todo el personal de la UCI pasara por allí, ¿No estamos aumentando de forma exponencial el riesgo a una posible trasmisión? No es lógico y contraviene las medidas dictadas por la OMS.

Sigo; Al personal que pasa por allí no se le hace ningún tipo de seguimiento ni medida epidemiológica cautelar. Una vez terminado su turno se marcha alegremente a su casa y al día siguiente, si no te toca volver al Carlos III, pues vas a trabajar a la UCI de La Paz con enfermos de diversa etiología en muchas ocasiones inmunodeprimidos. Es un contrasentido que para subirte a un avión se tomen medidas y controles y yo pueda ir y venir y hacer mi vida normal como si nada. Esto no es coherente.

Para finalizar solo queda por recalcar que en todo este asunto hay mucha improvisación y mucha actitud temeraria por parte de los que de verdad, de verdad … NO van a estar delante del virus mirándole a la cara. Escuchemos a los que están en la primera línea de fuego que algo tendrán que decir.

Le saluda atentamente:

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Traslado del sacerdote Miguel Pajares desde el aeropuerto de Torrejón de Ardoz, el 07-08-2014, con extraordinarias medidas de aislamiento biológico. / Emilio Naranjo (Efe)

El ébola puede salir del hospital Carlos III”, dice la secretaria de la Asociación Madrileña de Enfermería

Aníbal Malvar, cuarto poder, 8/8/2014

- “El ébola puede salir de este hospital”. El hospital es de Madrid, el Carlos III. Ébola. Palabra que hoy da miedo en Europa. En España. En EEUU. En Madrid. Ya no es una palabra africana. Lejana. Negra. El 11 de julio de este año más de un centenar de miembros de los equipos de enfermería, urgencias e intensivos del Hospital madrileño de la Paz presentaron una notificación ante el juez de guardia de los juzgados de Plaza Castilla denunciando “la designación —el pasado día 28 de abril— del Hospital de la Paz como centro de referencia para la detección, cribado y tratamiento de posibles casos de ébola”.

Hubiera sido poner en La Paz una bomba de relojería”, explica a cuartopoder.es Amelia Batanero, secretaria de la Asociación Madrileña de Enfermería. “Todo esto tiene que ver con el proceso de privatización de la sanidad pública. Estaban desmantelando el Hospital Carlos III, que sí era un centro de referencia (para enfermedades emergentes y pandemias), pero después de haber eliminado el servicio de rayos, el banco de sangre, y la UVI, tuvieron la suerte de mantener las habitaciones de presión negativa, que estaban a punto de eliminarlas también. En La Paz no existen este tipo de habitaciones, que para aislar estos virus son necesarias. Nos han hecho caso y al final llevan a Pajares al Carlos III. Pero a nosotros los enfermeros, los celadores o a los auxiliares no nos han preparado para afrontar una alerta así. No conocemos ni los protocolos. El ébola puede salir de este hospital”.

Miguel Pajares es el sacerdote español del Hospital San José, de Monrovia (Liberia), repatriado ayer e ingresado en el Hospital Carlos III infectado por el virus. Cuya tasa de mortalidad alcanza el 60%, según la revista The Lancet, en países desarrollados, y el 90% en África. No tiene cura. No existe tratamiento. Una habitación de presión negativa es una estancia con menos presión que el exterior, de forma que, cuando se abre la puerta, el aire que respira el enfermo no se difunde por los pasillos.

Según los denunciantes, “la transmisión interhumana se produce por contacto físico directo con un caso sintomático o fallecido, con sus fluidos, secreciones o excreciones corporales. La vía —de transmisión— aérea no está confirmada pero tampoco ha podido descartarse”.

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Amelia Batanero, secretaría de la Asociación Madrileña de Enfermería. / ameenfermeria.com

La secretaria de la Asociación de Enfermería, ante la pregunta, muy directa, de si el ébola puede salir del Hospital Carlos III y empezar a jugar su juego deletéreo en Madrid, contesta con bastante contundencia: “Sí, el ébola puede salir del hospital”.

Dice Batanero: “Los protocolos que tiene que cumplir el personal ante una situación como ésta no se han hecho públicos, aunque los pedimos en marzo. El personal está formado, pero no entrenado. El Carlos III es seguro, pero dependiendo de cómo manejes la situación. A nosotros no nos han entrenado sobre cómo ponernos o quitarnos el traje —de aislamiento— , y un día puedes estar con un infectado de ébola y al día siguiente en cuidados intensivos o con inmunodeficientes. Los protocolos te los explican el día antes. Puede haber un fallo humano”.

—O sea, que a través de un traje mal utilizado, el ébola puede salir del hospital —se le pregunta a Batanero.

Sí. El ébola puede salir del hospital.

Al juez de guardia de Plaza Castilla le llegan inquietantes historias en el escrito que recibe el 11 de julio: “En el mes de abril se producen dos sospechas de ébola en Madrid, las autoridades sanitarias derivan el primero de ellos al Carlos III, dándose cuenta de que es imposible atenderlo allí por falta de infraestructuras. El segundo caso, el 27 de abril, es asumido por La Paz, descartándose en pocas horas la sospecha, pero ponen de manifiesto la necesidad de una nueva designación para la atención en estos casos”.

Los portavoces del Hospital La Paz, del que depende el Carlos III, se limitan a señalar que no han recibido aun notificación judicial de estos escritos. “No podemos decir nada, porque no tenemos constancia oficial”.

Daniel Bernabéu, médico radiólogo del Hospital de La Paz y presidente de la Asociación de Médicos de Madrid, critica que, ante la llegada de Pajares y del ébola a España, “se ha hecho todo con improvisación, deprisa y corriendo”. Pero también matiza, después de advertir que él no trabaja en este campo: “Tengo entendido que todas las exigencias de material y equipo se asumieron. En un caso así, los profesionales no aceptan otra forma de trabajar”, apostilla para enfatizar que los médicos que van a tratar al sacerdote pueden garantizar que el ébola del sacerdote Pajares no va a salir del Carlos III. Horas antes de hablar con cuartopoder.es, había concedido una entrevista al portal Bueno Para La Salud en la que calificaba el ingreso de Pajares en el Carlos III como “político y no sanitario”, y se preguntaba: “¿Alguien puede garantizar que el virus no se va a escapar? [1].

(7/10/2014) Los compañeros de Teresa, el primer caso de ébola que se ha contagiado en España, se han concentrado en hospitales de varias ciudades para protestar por la ausencia de un protocolo en los casos de ébola. En el Carlos III, donde está ingresada Teresa, también en La Paz, los profesionales denuncian que los trajes de protección son inadecuados y que apenas han recibido formación. Aseguran que resolvieron en una charla de 40 minutos las instrucciones para ponerse el mono.

(7/10/2014) Un total de cuatro personas permanecen ingresadas en el Hospital La Paz-Carlos III, de los cuales uno es un caso confirmado (el de la técnico auxiliar), dos casos sospechosos (incluido el del marido de la técnico de enfermería) y otro caso de una enfermera que no presenta fiebre y que está ingresada por seguridad.

(6/10/2014) Ana Mato, la responsable del Ministerio de Sanidad, apenas habla ante un tema de tremenda importancia. Ni idea. Vergonzoso.

(8 de octubre de 2014)

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Notas

[1Daniel Bernabéu, médico radiólogo y presidente de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid

Bueno para la Salud, 07-08-2014

El médico radiólogo del Hospital de La Paz y presidente de la AMYTS -sindicato mayoritario-, Daniel Bernabéu, ha alertado de que repatriar al sacerdote Miguel Pajares, infectado de ébola en Liberia, conlleva riesgos. Bernabéu ha calificado la decisión de traer a Pajares como “política y no sanitaria”, y se ha preguntado si “alguien puede garantizar al cien por cien que el virus no se va a escapar”.

El problema básico es traer a este paciente aquí, cambiarlo de continente, cuando se le podría haber prestado los mismos cuidados allí que aquí“, ha apuntado. Ha subrayado que Estados Unidos, adónde han llegado algunos infectados, tiene diez hospitales con nivel 4 de aislamiento y aquí solo tenemos el antiguo Hospital Carlos III (ahora adscrito a La Paz) con un nivel 2 y elementos de nivel 3 para manejo de muestras.

Bernabéu ha explicado que en estos momentos se está llevando a cabo un acondicionamiento “acelerado, urgente y a toda prisa de las instalaciones de aislamiento” en el Carlos III, que debería haber estado en funcionamiento y con un mantenimiento regulado si la Comunidad de Madrid no hubiera decidido que este centro fuera absorbido.

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