Warning: array_shift() expects parameter 1 to be array, boolean given in /htdocs/public/www/config/ecran_securite.php on line 283 Géminis Papeles de Salud - El fraude de la vacunación de la gripe A o porcina destapa el fraude e ineficacia de todas las vacunas de la gripe

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Alfredo Embid
Armas para defender la salud
Boletines 41 y 42, 5 y 6 de noviembre de 2009

El fraude de la vacunación de la gripe A o porcina destapa el fraude e ineficacia de todas las vacunas de la gripe

El fraude de la vacunación de la gripe A o gripe porcina tiene una inestimable ventaja: de rebote ha sacado a flote y destapado el fraude de todas las vacunas de la gripe. Ineficacia global incluyendo ancianos y en niños. El cuestionamiento de la vacuna de la gripe porcina ha tenido el beneficioso efecto de poner en cuestión también las cifras de afectados por la gripe estacional: las cifras de afectados por la gripe del cerdo son falsas y las que se dan sobre la gripe estacional también.

El fraude de la vacunación de la gripe A o porcina destapa el fraude e ineficacia de todas las vacunas de la gripe

En un trabajo anterior ya expuse las crecientes evidencias de que las vacunas contra la gripe no funcionan [1].

Incluso el propio inventor de la vacuna de la gripe el Dr. Laver reconoció que "nunca me he quedado impresionado con su eficacia", que la vacuna que él ayudó a crear fue ineficaz y que la infección natural de la gripe es segura.

Hay que tener en cuenta que el Dr. Graeme Laver fue uno de los principales científicos australianos que intervino en la invención de una vacuna contra la gripe, además de desempeñar un papel científico líder en el descubrimiento de otros medicamentos para la gripe [2].

En 1974 la revista The Lancet en un estudio sobre 50.000 empleados de correos vacunados contra la gripe reconocía ya que “no había producido una reducción significativa de la enfermedad [3].

En 1995 el Boletín epidemiológico semanal de Francia (BEH) publicó una evaluación de la eficacia de la vacunación de la gripe en 2 grupos de reclutas. En uno estaban vacunados el 24% y en otro el 84%, sin embargo “no se encontró ninguna diferencia significativa de la incidencia de gripe [4].

En 2004 un análisis realizado en la prestigiosa base internacional de datos Cochrane sobre tres diferentes tipos de vacunas de la gripe y sus efectos sobre la enfermedad en casi 60.000 adultos sanos encontró que las vacunas recomendadas tomadas anualmente resultaban mayormente inefectivas en la prevención de la gripe. El porcentaje de los participantes del estudio que cogieron la gripe de manera confirmada se redujo únicamente en un 6%. Los autores del estudio sólo pudieron concluir que la vacuna reducía el tiempo de baja laboral en 0.16 días por episodio de gripe y no apoyaron la inmunización universal de adultos sanos contra la enfermedad [5].

Ineficacia en ancianos

Dirás que en los grupos de riesgo como los ancianos, esto es diferente, que hay estudios que demuestran que las vacunas contra la gripe reducen el riesgo de la mortalidad invernal en los ancianos debido a cualquier causa en un 50%. Pues no. Los estudios a los que te refieres son sólo estudios observacionales de dudosa calidad y sus afirmaciones han sido desmentidas por varios estudios realizados por la élite de la ciencia ortodoxa.

Pero antes de abordarlos me parece interesante recordar un estudio realizado en 1993 por la Caja de Seguro de Enfermedad francesa en la región de Loire-Atlantique que quiso extender el “beneficio” de la vacunación gratuita contra la gripe a sus 43.000 asegurados sexagenarios. Nuestra amiga Sylvie Simón cuenta cómo tuvieron que parar el experimento cuando constataron que los vacunados hicieron más consultas y consumieron más medicamentos que los no vacunados [6]. Ten la seguridad de que las compañías de seguros saben de qué hablan en cuestión de riesgos, por la cuenta que les trae ... Si la vacuna hubiera sido eficaz y los ancianos se hubieran enfermado menos, no habrían abandonado el proyecto.

Uno de los argumentos para promocionar las vacunas en los ancianos es que la gripe predispone a contraer neumonía y que ésta puede ser mortal. El Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, en un estudio de las curvas de mortalidad en EEUU de 1968 a 2001, concluyó que la generalización de las vacunaciones no disminuyó la mortalidad en todos los grupos de edad incluyendo las personas de edad. La tasa de la población vacunada pasó del 20% en 1980 al 65% en 2001, pero la mortalidad siguió siendo la misma a pesar de que se esperaba un descenso de los decesos de al menos el 40% [7].

La prestigiosa y ortodoxa revista médica The Lancet publicó un estudio hecho sobre personas mayores de 65 a 94 años durante los años 2000, 2001 y 2002 en el que "la vacunación de la gripe no se asoció con un riesgo reducido de padecer neumonía durante la temporada de gripe", concluyendo que "el efecto de la vacunación contra la gripe en el riesgo de neumonía en personas mayores durante la temporada de la gripe puede ser menor que la estimada anteriormente" [8].

En 2003, otra de las revistas ortodoxas mas prestigiosas, el New England Journal of Medicine, publicó el mayor estudio para determinar la eficacia de las vacunas contra la neumonía neumocócica, sobre la base de datos médicos de 47.365 personas mayores de 65 años realizado desde 1.998 a 2.001. No encontró ninguna asociación significativa entre la vacunación y una reducción de riesgo de neumonía. En la conclusión recalcaba la necesidad de buscar "estrategias alternativas para prevenir la neumonía" [9].

En 2005, un estudio llevado a cabo por los Institutos Nacionales de la Salud norteamericanos (National Institutes of Health, NIH) encontró que “las vacunas de la gripe para los ancianos no habían salvado vidas [10].

En 2005 otro estudio que apareció en la revista The Lancet, concluyó que las vacunas contra la gripe son únicamente “moderadamente efectivas” para las personas en instalaciones de atención a largo plazo y aún menos efectivas para los ancianos que todavía viven en la comunidad: “La vacuna no funciona muy bien en ningún caso”, reconoció el Dr. Tom Jefferson, uno de los autores del estudio que es epidemiólogo de Cochrane Vaccines Field en Roma.

Al mes siguiente en Lancet Tom Jefferson publicaba otro estudio con una revisión sistemática de todos los estudios previos en ancianos que demostraba que la vacunación de la gripe no prevenía la enfermedad y sólo era moderadamente efectiva en la prevención de las hospitalizaciones mientras la vacuna y los virus circulantes fuesen antigénicamente similares [11].

En octubre de 2007, el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, y el Instituto Nacional de Salud de EEUU, volvieron a cuestionar los "beneficios de vacunación contra la gripe en ancianos” y concluyeron que los estudios a favor de la vacunación estaban mal diseñados desde varios puntos de vista: "sesgo de la selección, no utilización de criterios de valoración específicos, tales como la mortalidad por cualquier causa, han conducido a exagerar en gran medida los beneficios de la vacuna. La evidencia que queda es insuficiente para indicar la magnitud del beneficio sobre la mortalidad de las personas de edad avanzada que se derivan del programa de vacunación" [12].

En 2008, la revista americana de enfermedades respiratorias y medicina de urgencias publicó un trabajo del Departamento de Ciencias de la Salud Pública, de la Universidad de Alberta sobre 1.813 adultos con neumonía adquirida admitidos en seis hospitales fuera de la temporada de gripe concluyendo que "los beneficios de la vacunación contra la gripe sobre la mortalidad han sido sobrevalorados, a pesar de que la población inoculada aumentó de 15% en 1980 al 65% en 2008 [13].

Ineficacia en niños

Dirás que las vacunas sí son eficaces en los niños. Pues tampoco. Las vacunas de la gripe son ineficaces también en niños como numerosos estudios científicos han demostrado.

En 2005 un estudio publicado en Lancet fue un golpe importante contra los vacunadores de niños porque era un meta-análisis que examinó todos los estudios realizados hasta la fecha, en todos los idiomas. Demostró que la vacunación de la gripe ha fracasado en reducir la mortalidad y las complicaciones serias de la enfermedad en los niños [14].

En 2006, un estudio del Instituto de Ciencias de la Salud de la Universidad de Oxford, revisó los resultados de 51 estudios que incluyeron 263.987 niños de 23 meses a seis años concluyendo que “las vacunas son poco más efectivas que el placebo”. Advirtiendo que "Si la inmunización en los niños se recomienda como una política de salud pública, se necesitan con urgencia estudios a gran escala para evaluación de los resultados" [15].

En 2008 un estudio publicado en Archivos de Pediatría en base a las visitas al médico durante las dos temporadas de gripe más recientes informó que: "En 2 temporadas no pudo demostrarse que la vacunación hubiera sido efectiva en la prevención de las consultas ni de las hospitalizaciones relacionadas con la gripe en niños menores de 5 años" [16].

Dirás por último que si no se vacunase habría más enfermos de gripe. Te equivocas. Ese experimento ya se ha hecho y a escala de todo un país. En Japón el programa de vacunación gubernamental de la gripe fue suspendido cuando un estudio demostró que no se encontraba diferencia entre las tasas de mortalidad de los vacunados y los no vacunados. Dos años después de que se dejase de vacunar, las tasas de gripe no habían aumentado.


Vacuna de la gripe porcina en USA (fotografía: AMC).

Y ahora, ¿ha cambiado algo?

Pues sí, hay todavía más argumentos en contra de la supuesta eficacia de las vacunas.

El 24 septiembre de 2009 el Dr. Tom Jefferson jefe de estudios de vacunas en la Cochrane Database, en una entrevista publicada por el Centro de Consumidores Médicos (Center for Medical Consumers), volvió a echar un nuevo jarro de agua fría sobre la industria de las vacunas gripales con sus declaraciones: "(...) Hemos revisado todos los estudios sobre la vacunación contra la gripe desde 1948 hasta 2007. Estos estudios son de mala calidad y las vacunas han demostrado poca eficacia, especialmente entre los ancianos.
(...) Sabemos que en los últimos 20 años en los EE.UU., la mortalidad de la gripe estacional no ha cambiado a pesar del hecho de que más y más personas han recibido la vacuna contra la gripe estacional. (...) No hay absolutamente ninguna prueba de que la vacuna tenga algún efecto, especialmente entre los ancianos y los niños. No hay pruebas de que se reduzcan el número de muertes ni las complicaciones
" [17].

El Dr. Jefferson en una entrevista en Der Spiegel, recordó que: "Hay algunas personas que hacen predicciones año tras año, y son peores y peores. Ninguna de ellas se ha cumplido hasta ahora, y estas personas todavía siguen ahí haciendo estas predicciones. Por ejemplo, ¿qué pasó con la gripe aviar, que se suponía nos iba a matar a todos?”.

En realidad esta información tampoco es nueva, y el fraude de las predicciones había sido ya denunciado por Peter Doshi, de Harvard que, a mediados de la década de 2000, publicó un estudio devastador en el British Medical Journal, que denunciaba la falsa ciencia predictiva utilizada por las agencias de salud para presentar las estadísticas de la gripe y las tasas de mortalidad.

Ahora en el Instituto de Tecnología de Massachussets MIT, Doshi ha publicado un análisis de todo un siglo de datos sobre la mortalidad de la gripe y muestra la manipulación que ha hecho el gobierno de ellos, llegando a la conclusión de que los intereses comerciales están jugando el papel de la ciencia tanto en la industria como en el gobierno [18].

El Dr. Anthony Morris, un virólogo distinguido y antiguo jefe de la Oficina Federal de vacunas del Organismo de control de fármacos de los EE.UU., la Food and Drug Administration (FDA), establece que "No hay pruebas de que cualquier vacuna contra la gripe desarrollada hasta ahora sea eficaz para prevenir o mitigar cualquier ataque de gripe"y que "los productores de estas vacunas saben que son inútiles, pero las sacan a la venta de todos modos" [19].

Además los programas de vacunación de la gripe no sólo son evidentemente ineficaces, sino que también son peligrosos, aunque este aspecto no lo tratemos aquí.

En 2006 el Dr. Tom Jefferson escribía en el British Medical Journal: "Las evidencias derivadas de revisiones sistemáticas muestran que las vacunas inactivadas tienen poco o ningún efecto ... existe poca evidencia comparativa sobre la seguridad de estas vacunas ... El tono de optimismo y confianza de algunas predicciones del impacto de las vacunas que están en desacuerdo con la evidencia es sorprendente" [20].

El estudio canadiense de este año, anteriormente mencionado [21], que demuestra que quienes se habían sometido a la vacuna contra la gripe estacional en el pasado eran más propensos a enfermarse con el virus H1N1, no sólo aumenta el riesgo de padecer la gripe porcina, también ha aumentado la desconfianza de la gente respecto a todas las vacunas de la gripe.

Además revela la profunda ignorancia de los expertos en enfermedades infecciosas. "No sabemos como interactúa la vacuna contra la gripe de este año con la vacuna contra la gripe pandémica, es preocupante" reconoció el Dr. Michael Gardam director de enfermedades infecciosas y de la prevención y el control de la Agencia de Ontario para la Salud Protección y promoción de la Salud [22].

En septiembre de 2009, Gary Null entrevistó al Dr. Viera Scheibner, uno de los científicos más respetados del mundo y estudioso de los datos médicos de la vacunación ... Sus investigaciones descubren cómo el complejo industrial de las vacunas (y los organismos reguladores del gobierno cómplices de producirlas) ha elaborado una pseudociencia que está plagada de incongruencias, estudios mal diseñados, interpretaciones erróneas, y conclusiones que son evidentemente falsas, por diseño, no por azar. El Dr. Viera Scheibner acusa a la vacunación de ser "una enfermedad de la industria", que ha causado una "pandemia de enfermedades degenerativas, problemas de comportamiento" [23].

El cuestionamiento de esta campaña de vacunación está llevando a cuestionar todas las campañas de vacunación de la gripe e, inevitablemente, a los prestigiosos organismos nacionales e internacionales que las promocionan.

En una entrevista en la televisión sueca, el Dr. Tom Jefferson, director de vacunas de la base de datos internacional Cochrane Collaboration, después de revisar cientos de estudios y análisis estadísticos de la gripe, comentó que “el rendimiento de la OMS y los CDC no es muy bueno”.

En una entrevista a ITN News en septiembre de 2009, Jefferson dijo claramente que la pandemia de gripe porcina "es un monstruo que ellos [la OMS, los organismos gubernamentales y los fabricantes de vacunas] han creado".

Los principales organismos internacionales cómplices de este fraude (y de muchos otros) son los CDC y la OMS.

Entre estos fraudes hay uno especialmente relacionado: la falsificación de las cifras de incidencia y de mortalidad atribuidas a la gripe estacional del que nos ocuparemos en otro boletín.

Enlace para este documento.

Las cifras de afectados por la gripe del cerdo son falsas y las que se dan sobre la gripe estacional también. El cuestionamiento de la vacuna de la gripe porcina ha tenido el beneficioso efecto de poner en cuestión también las cifras de afectados por la gripe estacional.

Un reportaje de la CBS ha puesto de manifiesto que el gobierno federal ocultó datos que muestran que un gran porcentaje de personas que han sido reportadas como afectadas por la gripe porcina en realidad no la tienen, gracias a BrassCheckstv.com. [24].

El informe de investigación reciente de CBS, publicado el 21 de octubre, muestra cómo los CDC Centros de Control de Enfermedades ocultaron información estadística. El CDC se negó a respetar la libertad de información y no dio los datos de infección de gripe de cada uno de los 50 Estados.

La ocultación de los CDC es perfectamente comprensible. El informe final de CBS contradice radicalmente el que publicaron los CDC. Por ejemplo, en California, entre los aproximadamente 13.000 casos de gripe, el 86% dio negativo para cualquier cepa de la gripe. En Florida, de 8.853 casos, el 83% fueron negativos. Peor aún en Georgia, donde sólo el 2,4% dieron positivo y todavía peor aún en Alaska donde solamente un 1% de los casos diagnosticados de gripe y notificados como tal, dieron positivo para el virus de la gripe.

Shannon Brownlee en una reciente entrevista a Amy Goodman de Democracy Now declaraba que: “La gripe porcina no parece ser una pandemia, ya que es una gripe relativamente leve. De hecho, el CDC sospecha que muchas personas están realmente infectadas con la gripe porcina y ni siquiera lo saben. Son asintomáticas" [25].

Éste y otros fraudes han llevado a que se cuestionen también todas las cifras de incidencia y de mortalidad que se atribuyen a todas las gripes. Una polémica que hasta ahora se había mantenido en algunos medios científicos ha pasado afortunadamente al público.

La pregunta, pues, es: ¿Son las cifras oficiales de afectados y muertos de gripe realmente atribuibles a la gripe?. La verdad es que se atribuye a la gripe enfermedades que son causadas por numerosos agentes patógenos, entre 150 y 200 diferentes, que no tienen nada que ver con ninguna cepa del virus de la gripe. Todos producen síntomas parecidos a los de la gripe, y además son particularmente activos durante la mal llamada temporada de la "gripe".

Entre estos diferentes patógenos infecciosos algunos son muy frecuentes como el coronavirus que es muy conocido, otros no como el bocavirus, que es responsable de la bronquitis y la neumonía en niños pequeños, o el metapneumovirus, responsable de más del 5% de todas las enfermedades relacionadas con la gripe. Se encuentran también los adenovirus como los mastadenavirus, los picornaviridae como los rinovirus y ecovirus, la parainfluenza, el paramixoviridae virus sincitial respiratorio más frecuente en niños y la neumonía que puede ser mortal.

Además muchos medicamentos presentan como efecto secundario procesos gripales que no suelen relacionarse con ellos, por ejemplo los interferones, los anticonvulsivos como las fenitoinas, las anfotericinas [26].

Peter Doshi, en Harvard a mediados de los 2000, publicó un estudio devastador en el British Medical Journal donde puso al descubierto la falsa ciencia de predicción utilizada en las estadísticas de la gripe. Su análisis fue tan revulsivo para las autoridades de salud como para justificar que doce científicos de los CDC y los Institutos Nacionales de Salud intentaran rebatirlo sin éxito. Desde 2005 ha publicado varios estudios que impugnan la validez de las estimaciones estadísticas de mortalidad debidas a la gripe. Por ejemplo, si tomamos las cifras de muertes atribuidas a la gripe y a neumonía en Estados Unidos durante el período de 2001, aparentemente parece que 62.034 personas murieron de gripe. Es lo que se repite en todas partes. Pero las cifras reales determinadas por Peter Doshi, de la Universidad de Harvard, son que 61.777 murieron de neumonía y sólo 257 de la gripe. Peor aún para los promotores de la temporada de gripe: entre esos 257 casos sólo 18 fueron confirmados positivos para la gripe.

Peter Doshi, del programa de doctorado "Historia, Antropología, Ciencia, Tecnología y Sociedad en el MIT" (Cambridge, EE.UU.), publicó recientemente en el American Journal of Public Health [27] el estudio La mortalidad de la gripe en los EE.UU. entre 1900 y 2004. Su análisis del valor de un siglo de datos sobre la mortalidad por influenza y manejo que de ellos ha hecho el gobierno cuestiona las estadísticas oficiales de muertes atribuidas a la gripe. Según su trabajo, no es posible discernir el exceso de mortalidad debido a la gripe ni siquiera entre las tres pandemias de gripe (1957, 1968, 1977) y las gripes estacionales de los años intermedios. Incluso durante la pandemia de 1918 (mal llamada "gripe española"), el 10 y el 15% de las muertes fueron atribuidas a síndromes de dificultad respiratoria, aguda (que en el momento no recibieron tratamiento en UCI), la mayoría de las otras muertes se debieron muy probablemente a complicaciones bacterianas secundarias que no se beneficiaron de tratamientos de urgencias como los aparatos de respiración asistida ni de los antibióticos que no existian en la epoca. Una fuerte disminución de la mortalidad por gripe ocurrió durante todo el siglo XX (como todas las demás enfermedades infecciosas que ya venían disminuyendo desde el siglo XIX) pero no se puede atribuir a la vacunación, sino a la mejora de las condiciones de vida o el aumento de la inmunidad adquirida contra las cepas de los virus circulantes de la gripe.

Un estudio independiente realizado por el Centro Nacional para Estadísticas de Salud para los períodos de la gripe entre 1979 y 2002 puso de manifiesto la verdadera dimensión de muertes anuales por gripe que estaban entre 257 y 3006, con un promedio de 1.348 por año [28].

Peter Doshi del Massachusetts Institute of Technology, Cambridge, MA, EE.UU. concluía el año pasado en un artículo publicado en el British Medical Journal que "Si los datos de vigilancia viral de los CDC son correctos, en los últimos años los virus de la gripe verdaderos han causado un promedio de sólo el 12% de lo que se ha considerado como enfermedades relacionadas con la gripe (el síndrome que el público considera como gripe y, más importante, el síndrome que el público está tratando de evitar)" [29].

A pesar de todas estas evidencias, la propaganda cuidadosamente diseñada por los CDC, persiste en hacernos creer que existe una "estación de la gripe" y que más de 30.000 norteamericanos mueren de ella cada año.

Estas vacunas contra la gripe naturalmente no funcionan contra los más de 200 virus conocidos y otros agentes patógenos que pueden provocar el conjunto de síntomas conocidos como "síndrome gripal", es decir enfermedades similares a la gripe, ya que sólo están diseñadas para combatir el virus de la gripe. E incluso esto tampoco es cierto porque las vacunas sólo funcionan en el mejor de los casos contra algunas cepas del virus (3 normalmente) que se suponen van a ser las más activas durante una estación dada.

El negocio funciona más o menos así. Cada año, la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control de Enfermedades hacen conjeturas acerca de las cepas de virus de la gripe que puedan circular predominantemente en el próximo otoño. No utilizan una bola de cristal sino que se basan en los virus que circularon el año anterior. La OMS junto con la Agencia de la Alimentación y Medicamentos de EE.UU. (FDA) recomiendan a los laboratorios en febrero contra cuáles de ellos deberían fabricar una vacuna que incluye las tres cepas más probables.

Probablemente esto es parte de la explicación de la ineficacia demostrada de las vacunas de la gripe en todos los sectores de la población desde que se introdujeron, como documentamos anteriormente [30].

Por citar solo un ejemplo adicional a los ya mencionados, un estudio reciente publicado en American Journal of Public Health concluye que “la vacunación es una explicación improbable de las tendencias de mortalidad (descendente) desde 1940. Un estudio de 2005 realizado por un Instituto Nacional de Salud durante un periodo de 30 estaciones de influenza, ‘no pudo correlacionar el aumento de la cobertura de vacunación luego de 1980 con la baja en la tasa de mortalidad en cualquier grupo de edad’" [31].

Pero esta política de los CDC, atribuyendo 36.000 muertes anuales a la gripe crea la demanda de las vacunas que se supone la previenen. Es decir que las cifras de muertos por gripe son en realidad parte del Marketing Viral que crea el mercado para la venta de la vacuna de la gripe. No importa que esas muertes no diferencien las ocasionadas por la gripe de otras muertes originadas por otras causas. Lo importante es precisamente que no se diferencien para poder vender la falsa solución de las vacunas y los antigripales.

En el caso actual de la gripe porcina Peter Doshi reconocía en un reciente articulo publicado en el British Medical Journal [32] que: “Las predicciones sobre la gripe pandémica se basan en un escenario de desastre, el brote de H1N1 muestra lo equivocadas que pueden ser las predicciones ... Esta gran preocupación oficial y mediática hace difícil determinar si esta epidemia se reveló por sí misma o si su presencia como preocupación ha sido potenciada por las frecuentes noticias oficiales acerca de su desarrollo”.

Y no sólo por las noticias, sino también por dos cambios importantes en los criterios para diagnosticar la gripe porcina y en las definiciones de pandemia de los CDC y de la OMS.

Antes de la pandemia de gripe, la OMS decía: "una pandemia de gripe ocurre cuando un nuevo virus de la gripe aparece, contra el que la población humana no tiene inmunidad, resultando en epidemias a lo largo del mundo con enorme número de muertos y enfermos"; después de la gripe A H1N1 desaparecieron los muertos: "una pandemia de gripe ocurre cuando un nuevo virus de la gripe aparece, contra el que la población humana no tiene inmunidad". [33].

Incluso con este criterio convenientemente amputado de las muertes tampoco podría declararse la pandemia nivel 6 ya que una parte de la población sí tiene inmunidad contra esta gripe según los especialistas.

En julio, los CDC anunciaron que cesarían de informar sobre las pruebas y el recuento de las infecciones por virus H1N1. La OMS hizo lo mismo a pesar de que según su valoración ya estábamos en la fase 5, la penúltima antes de declarar la pandemia global; fase 6, como efectivamente dictaminaron a continuación días después. La razón que dieron al público fue simplemente que ellos ya estaban convencidos de que había una pandemia y, por tanto, un seguimiento preciso era innecesario.

El 30 de agosto, los CDC dictaminaron que los Estados debían informar de las hospitalizaciones y muertes en casos atribuidos a la gripe y a la neumonía en conjunto, sin especificar los que pertenecían a la gripe o a la neumonía, ni tampoco los casos reales de infección de la gripe H1N1, confirmados por un laboratorio.

En realidad eso es lo que han hecho siempre los CDC, pero la insistencia en este caso revela la urgencia que tenían de declarar un estado de emergencia sanitario cuanto antes. Y cuanto antes significa en este caso antes de la fraudulenta “temporada de la gripe” en la que estamos entrando.

Esto implica naturalmente que las estadísticas iban a reflejar un aumento de la mortalidad que podría ser interpretado como una epidemia de gripe y para la ocasión de gripe porcina, por varios motivos.

En primer lugar porque, como los CDC ordenaron, no se diferencian los casos de neumonía de los atribuidos a gripe.

En segundo lugar, porque los casos diagnosticados de gripe incluyen habitualmente los producidos por otros patógenos que no tienen nada que ver con la gripe.

En tercer lugar, mucho menos se diferencian los supuestos casos de gripe estacional de los de la gripe A ya que no eran necesarios los tests para el diagnóstico.

Además hay que recordar que ni siquiera los pocos casos en los que se hacen análisis y éstos dan positivo, tampoco son completamente fiables y ésto es todavía más evidente con los tests rápidos.

La tomadura de pelo ha alcanzado niveles que llegan a que se esté diagnosticando la gripe A por teléfono. Según contó Michel Chossudovsky en su intervención en la reciente conferencia sobre la gripe porcina en Montreal Canadá, si llamas al teléfono de asesoramiento del servicio de salud británico y das los síntomas vulgares de cualquier gripe (o de cualquier enfermedad que tenga los mismos) se te clasifica como afectado de la gripe A y se te recomienda tomar tamiflu [34].

Así que como ya hemos dicho en trabajos anteriores, no hay ninguna prueba de que los casos de muertos y de afectados por la gripe porcina que se están dando fueran producidos por el virus de la gripe porcina AH1N1.

Y así llegamos a las cifras que han sido utilizadas en Octubre para justificar que el presidente Obama instaurase el estado de urgencia sanitaria en el país con la propaganda suministrada por los CDC: que había 20.000 hospitalizaciones y 1.000 muertes debidas a la gripe porcina. Como es habitual, este nuevo fraude sanitario fue puesto en primera página del New York Times como la palabra de Dios [35]. Este periódico ha sido durante décadas la correa de transmisión de los CDC y en especial de su división secreta, el EIS desde su creación en 1951, que colocó a uno de sus agentes Lawrence Altman al frente de la sección de sanidad.

El fraude de las epidemias y de las vacunas de la gripe es sólo una pequeña parte de la inmensa estafa sanitaria de la política de los CDC y de la OMS al servicio del complejo médico industrial [36].

Hay que reconocer que los médicos y profesionales sanitarios no conocen estos hechos y están tan engañados como el público en general, pero tienen otra responsabilidad y es bueno recordárselo, como lo hizo Martin Winckler [37]: “El médico que guarda su saber sin compartirlo con aquéllos que lo necesitan es un estafador, el médico que se sirve de su bata para ejercer el poder es un criminal, el médico que reserva su lealtad para sus colegas es un golfo. El médico que se respeta y respeta a los demás no se contenta con hacer servilmente lo que le han enseñado sino que se pregunta cada día si no puede mejorar, sin tomarse nunca por Dios“.

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(12 de noviembre de 2009)

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Notas

[1Alfredo Embid: Matar varios pájaros de un tiro ¿Quién gana con la gripe del pollo?, Revista de Medicina Holística nº 76. Una primera versión de este trabajo está en la web.

[2Declaraciones del Dr. Graeme Laver al periódico británico The Scotsman. Véase web.

[3The Lancet, 10 agosto 1974.

[4Sylvie Simon: “Vaccination l´Overdose” pgna. 138, Ed. dejá, 1999, BA Sud 60 rue de la colonie 75013 París, Fax 0144073983.

[5Cochrane Database Syst Rev, 2004; 3: CD001269.

[6Sylvie Simon: Les 10 plus grands mensonges sur la vaccinatión, pgna. 114, Ed. Dangles, 2005, B.P. 30.039, Saint Jean de Braye Francia. Véase web.

[7Lone Simonset Archives of Internal Medecine, citado por Sylvie Simón en pgna 116 de su libro Les 10 plus grands mensonges sur la vaccinatión, Ed. Dangles, 2005. B.P. 30.039, Saint Jean de Braye Francia. Véase web.

[8Citado en Stephen Lendman: Ineffectiveness and Dangers of Flu Shots, Global Research, October 5, 2009. Véase web.

[9New England Journal of Medicine, 1 de mayo de 2003.

[10NBC y la Associated Press Véase web.

[11The Lancet, 1 de Octubre 2005.

[12Citado en Stephen Lendman: Ineffectiveness and Dangers of Flu Shots, Global Research, Octubre 5, 2009. Véase web.

[13American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, septiembre de 2008.

[14The Lancet, 26 Febrero 2005.

[15"Vaccines for preventing influenza in healthy children" Cochrane Database of Systematic Reviews 2006.

[16Archives of Pediatric & Adolescent Medicine, Octubre 2008.

[17Dr. Eric Beeth: Vaccination A/H1N.1 Réponses aux 12 questions d’un médecin généraliste belge, Mondialisation.ca, Le 10 octubre 2009. Véase web.

[18MIT grad student’s study challenges notions of pandemic flu” MIT Tech Talk, Abril 16, 2008.

[19Richard Gale and Dr. Gary Null: Obama Administration Launches Deceptive Swine Flu Propaganda Blitz To Counter Growing Criticism from Scientific and Medical Community, Global Research, Octubre 29, 2009. Véase web.

[20Dr. Tom Jefferson: "Influenza vaccination: policy versus evidence", British Medical Journal, octubre de 2006.

[21Boletín nº 40: Estado de “urgencia sanitaria nacional” en USA. contra el sentido común. Alfredo Embid.

[22Mike Adams: Evidence emerges that seasonal flu vaccine increases risk of H1N1 swine flu, the Health Ranger, Natural News Editor. Véase web.

[23Gary Null entrevista con el Dr. Viera Scheibner del 18 de septiembre de 2009. Citado en Stephen Lendman: Ineffectiveness and Dangers of Flu Shots, Global Research, 5 de octubre de 2009. Véase web.

[24Video: Swine Flu Government Data Scam. Government using fraud to generate flu hysteria, Global Research, 3 de noviembre 2009, y CBS: 2009-11-02. Véase web.

[25Shannon Brownlee: Does the Vaccine Matter?. Véase web.

[26Dr. Xavier Uriarte: “Los peligros de las vacunas”, Ática, 2002, Barcelona.

[27American Journal of Public Health, (número de mayo 2008, pages 939-945

[28Richard Gale and Dr. Gary Null: Obama Administration Launches Deceptive Swine Flu Propaganda Blitz To Counter Growing Criticism from Scientific and Medical Community, Progressive Radio Network: 2009-10-26. Global Research: 29 de octubre 2009.

[29Peter Doshi: Preventing flu-like illness. Reason for optimism, BMJ 2008; 336:172 (26 de enero), doi: 10.1136/bmj.39465.484421.3A

[30Boletín armas para defender la salud nº41: El fraude de la vacunación de la gripe A destapa el fraude de todas las vacunas de la gripe. Ineficacia global incluyendo ancianos y en niños: Alfredo Embid.

[31Peter Doshi: “Trends in Recorded Influenza Mortality: United States, 1900–2004”, mayo de 2008, American Journal of Public Health Vol. 98, No. 5, pp. 939-945.

[32British Medical Journal, online, Septiembre de 2009.

[33Gracias Dr. Winckler, jueves 1 de octubre de 2009. Véase web.

[34Pierre Dubuc: Grippe A(H1N1): un point de vue médical, politique et anthropologique, Le 2 octubre 2009, L’aut’journal.info. Véase web.

[35Portada del New York Times ’26 de octubre.

[36Bryan Ellison: Sobre los CDC, Revista Medicina Holística nº 70. Véase web.

[37Los Tres Médicos, Martin Winckler, 2004.

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