Si en todo momento y circunstancia resulta aconsejable una dieta rica en alimentos frescos
y crudos, el verano y las vacaciones pueden ser la mejor ocasión para proporcionar de una
manera natural las vitaminas A, C y E que nuestro organismo requiere, ayudarle a eliminar
toxinas para limpiarle por dentro y revitalizar la piel. Las frutas, verduras y hortalizas pueden
complementarse con levadura de cerveza, germen de trigo, cereales integrales y lecitina
de soja. Cabe destacar la importancia de la zanahoria por su contenido en betacaroteno o
provitamina A que pigmenta la piel y amortigua los efectos adversos de la excesiva
exposición al sol (envejecimiento cutáneo, arrugas, ...).

Aunque con la citada dieta, rica en agua y fibra, es difícil la aparición y persistencia del
estreñimiento, con todo, si se presenta, se puede recurrir a comprimidos de salvado o fibra
así como a la ingestión de zaragatona, semillas de lino y carbonato de magnesio. Contra la
diarrea, extracto de salicaria, orégano y roble, arcilla ingerida y cacao de bellota, si bien más
vale prevenir las diversas irregularidades digestivas mediante comprimidos de levadura de
cerveza, germen de trigo y cereales integrales; además, bueno será regenerar la destrucción
de flora intestinal aportando ácido láctico, flora bacteriana y/o enzimas digestivas. Los
extractos de diente de león y manzanilla ayudan en el dolor de estómago y náuseas. Ante
comidas copiosas o resaca, cardo mariano en cápsulas y extracto de diente de león para
ayudar a restablecer el equilibrio.

Para hacer frente a dolor de cabeza y migrañas se puede recurrir al partenio y aceite
esencial de lavanda en usos tópico e interno. Si en los viajes hay mareos, se puede chupar
una corteza de limón o un trozo de raíz de jengibre; para prevenirlos, alguna infusión digestiva
(manzanilla, menta). En caso de estrés e insomnio, valeriana, pasiflora, tila y espino blanco,
en comprimidos, cápsulas o infusiones. Si surgen resfriados, infecciones, faringitis, ...,
extracto de equinácea, cápsulas de ajo y aceite esencial y jarabe de tomillo si hay tos.
Además, para vigorizar, podemos recurrir a ginseng, eleuterococo o romero, sin olvidar un
desayuno que incluya una cucharada de lecitina de soja, una de polen y otra de levadura de
cerveza.

Para cuidar la piel, además de la importancia de una dieta equilibrada, después de limpiarla,
hidratarla y nutrirla -Hidratación y nutrición, base de la cosmética natural en el cuidado de
la piel, estará mejor acondicionada para el bronceado. Es necesario beber mucha agua y
zumos
ricos en vitaminas A y E que ayudan a estimular el metabolismo celular de la piel.
Una buena crema a base de aceites o plantas hidratantes (borraja, germen de trigo,
almendra, manzanilla, ...) puede ayudar a cubrir las necesidades suplementarias de agua
en la piel para tomar el sol con menor riesgo y evitar la sequedad y las arrugas. También
es importante que el gel de baño no irrite la piel, así como la utilización en el baño de aceites
esenciales o extractos de manzanilla (cicatrizante y suavizante), melisa (desinfectante), salvia
(tónico circulatorio y sudorífica).

Si, con todo, se producen quemaduras y rasguños a
consecuencia del sol, la crema de caléndula reúne una serie de
características (propiedades cicatrizantes, analgésica y
antiinflamatoria) que la hacen especialmente indicada. También
ayudan aloe vera, la manzanilla con caléndula, en infusión, tanto
en el baño como aplicadas en compresa fría sobre la zona
afectada, al igual que las cataplasmas de arcilla. En otras
quemaduras y en caso de picaduras de insectos, son recursos
útiles el aceite esencial de lavanda, las compresas de arcilla y el
jugo de perejil y miel.

Varios productos naturales ayudan en la mejora de cortes y rasguños: equinácea, aceite del
árbol del té por su potencial bactericida y antiséptico, si la herida está abierta mezclado con
aloe vera que templa y potencia su efecto; también caléndula en infusión y en crema sobre la
herida después de secarla o aceite de hiperico aplicado dos o tres veces al día sobre la zona
dolorida.

Si se producen una torcedura de tobillo, morados y golpes, aplicación externa de árnica. Los
esguinces son más llevaderos aplicando en uso externo ungüentos que contengan sauce,
harpagofito, romero... o también hiperico mezclado con lavanda, mejorana y manzanilla
aplicados directamente. Utilizar un gel a base de plantas que favorecen la circulación
sanguínea (ginkgo biloba, castaño de indias, ...) contribuye a eliminar las molestias de pies
cansados
. Puede aplicarse crema de propoleo frente a grietas y durezas en los pies. La
micosis, pie de atleta, puede contrarrestarse mediante baños de los pies en agua con
aceites esenciales de tomillo, salvia, romero, ... , mezclados en aceite de oliva para friccionar
con frecuencia con esa mezcla las zonas directamente afectadas; también son útiles
própolis e infusión de lúpulo.

Para terminar, si por diversos motivos se irritan los ojos, compresas frías empapadas
en infusión de eufrasia y malva calman y suavizan los síntomas de irritación. En caso
de conjuntivitis leve, puede aplicarse colirio de hamamelis o agua hervida con aceites
esenciales de espliego y limón, para de este modo ayudar a pasar las mejores vacaciones
posibles.

(artículo publicado en Conocer Arganzuela nº 73, julio-agosto de 1998)

Resolución de 800x600 - Copyright © 2002-2006 www.herbogeminis.com
Todos los derechos reservados