Por coherencia, el gobierno español debe cerrar Garoña [09/06/09]

El pasado 12 de mayo, durante el Debate del Estado de la Nación en el Congreso de los Diputados, cuando fue preguntado si iba a ordenar el cierre de la central nuclear de Garoña al vencimiento de su permiso de explotación, el presidente del Gobierno respondió que esperaría a que el CSN emitiera su informe antes de tomar una decisión coherente con sus convicciones y compromisos. Una vez que el Consejo de Seguridad Nuclear ha hecho pública, la semana pasada, su propuesta de dictamen, que no es vinculante para el Gobierno, las organizaciones ecologistas consideran que ese momento ya ha llegado.

«Como era de esperar y era un secreto a voces desde hace meses entre el lobby nuclear, el CSN dado su carácter pronuclear ha aceptado conceder la prórroga pedida por Nuclenor. A pesar de que la central de Garoña ha incumplido varios de los requisitos que el CSN previamente les había exigido para prorrogarle la licencia: la substitución del cableado eléctrico y solventar los reiterados problemas de la ventilación de emergencia de la contención. Además, el CSN ha minimizado el grave estado de agrietamiento múltiple por corrosión que afecta a elementos de la vasija del reactor y otros elementos del circuito primario, con un nivel de afectación que no tiene parangón con ninguna otra central del mismo tipo en Estados Unidos u otros países«, afirman los colectivos ecologistas.

Hecho que evidencia, en su opinión, que la decisión del CSN sobre Garoña era una decisión política —de apoyo a la industria nuclear— y no técnica: «El CSN ha ignorado sus propias exigencias técnicas«. En consecuencia, critican la falta de rigor e independencia de este organismo, que «viene demostrando desde hace tiempo su claro sesgo a favor de los intereses de la industria nuclear«.

«Actualmente se dan las condiciones para que el Gobierno que preside Zapatero sea coherente y cumplan su compromiso electoral sobre la energía nuclear y proceda al cierre definitivo de Garoña el 5 de julio de 2009, cuando ésta finaliza su permiso de explotación«.

En primer lugar, prosigue el texto de las diferentes asociaciones: «Sin la central nuclear de Garoña el suministro eléctrico seguirá estando totalmente garantizado. Un dato que lo demuestra es que en 2008 intercambios internacionales de electricidad de España se saldaron con la exportación de una cantidad equivalente a tres veces la producción eléctrica de Garoña. Así lo han reconocido el Secretario de Medio Ambiente de la Ejecutiva Federal del PSOE, Hugo Morán, y la Fundación Ideas (el think-tank del PSOE) que ha recomendado al Gobierno que no se renueve el permiso de explotación de Garoña, en el marco de un plan de cierre progresivo de las centrales nucleares«.

La contribución energética de la central nuclear de Garoña es escasa (el 1,2% del total, en 2007) y está sobradamente compensada por la aportación de las energías renovables, que aportaron en 2007 un 23% del total de la electricidad generada. Ponen como ejemplo la constatación de que «El incremento de la producción de electricidad renovable en 2007 con respecto al 2006 supuso casi el doble de la aportación anual de Garoña«.

Consideran que existe, además, un amplio consenso social a favor de su cierre: «Numerosas organizaciones sociales, ecologistas, sindicales, vecinales y políticas reclaman desde hace años el cierre de Garoña, petición hecha también desde instituciones como el Gobierno Vasco y la Diputación Foral de Álava, entre otras«.

Frente al cúmulo de declaraciones que pretenden lo contrario: «Tampoco hay obstáculos económicos para su cierre, pues esta central está ya más que amortizada desde hace años. Su cierre no implicaría ninguna subida del precio de la luz, a pesar de las mentiras e intoxicaciones sin fundamento que al respecto se han lanzado desde el lobby nuclear«.

Además, pero no lo menos importante: Su funcionamiento es peligroso. Conocida como la «central de las mil y una grietas», su vida útil está ya más que agotada, como demuestran los graves problemas de agrietamiento por corrosión que afectan a diversos componentes de la vasija del reactor y del resto del circuito primario. Es más, la central de Garoña ha incumplido varios de los requisitos que el CSN previamente les había exigido para prorrogarle la licencia: la substitución del cableado eléctrico y solventar los reiterados problemas de la ventilación de emergencia de la contención.

Las ONGs recuerdan por último el compromiso del PSOE de sustituir de forma gradual la energía nuclear por energías seguras, limpias y menos costosas: «Cerrando las centrales nucleares de forma ordenada en el tiempo al final de su vida útil, dando prioridad a la garantía de seguridad y con el máximo consenso social, potenciando el ahorro y la eficiencia energética y las energías renovables, la generación distribuida y las redes de transporte y distribución local”.

Zapatero ratifica en el Senado su compromiso de cerrar las nucleares

Ante la respuesta del presidente José Luis Rodríguez Zapatero al senador del Partido Popular, Pío García Escudero, de que cumplirá su “compromiso electoral programático y de investidura” de cerrar las centrales nucleares, Greenpeace celebra la postura del presidente y le anima a cerrar Garoña inmediatamente como primer paso hacia un modelo energético 100% renovable.

La organización ecologista recuerda al presidente del Gobierno que no habrá ningún problema en la seguridad del suministro si se cierra esta central, ya que el suministro eléctrico seguirá estando totalmente garantizado. Un dato que lo demuestra es que en 2008 los intercambios internacionales de electricidad de España se saldaron con la exportación de una cantidad equivalente a tres veces la producción eléctrica de Garoña.

El 5 de julio de 2009 termina el permiso de explotación de esta central, que ya ha agotado su vida útil y ha sido sobradamente amortizada.

Conocida como la «central de las mil y una grietas», su funcionamiento es peligroso, como demuestran los graves problemas de agrietamiento por corrosión que afectan a diversos componentes de la vasija del reactor y del resto del circuito primario. Es más, la central de Garoña ha incumplido varios de los requisitos que el CSN previamente les había exigido para prorrogarle la licencia: la substitución del cableado eléctrico y solventar los reiterados problemas de la ventilación de emergencia de la contención.

Diversos informes demuestran la viabilidad técnica y económica de un sistema eléctrico 100% basado en energías renovables, reitera Greenpeace: entre ellos el publicado en mayo por la «Fundación Ideas» del propio Partido Socialista.

Greenpeace apoya los esfuerzos del Gobierno hacia la consecución de un modelo energético limpio, seguro y menos costoso; y en palabras de su director en el estado español Juan López de Uralde “Zapatero ha sido valiente al no dejarse influir por la intensa campaña del lobby nuclear a favor de Garoña. Le animamos a que se mantenga firme y anuncie su cierre inmediato”.

– Fuente:

https://www.greenpeace.org/espana/.

(9 de junio de 2009)